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¿Es necesaria la escritura de herencia?

Es post es la continuación del reeditado y publicado ayer bajo el título: ¿Existe un plazo para repartir la herencia? Ahora vamos a hablar de la escritura.

Sigo encontrando inspiración para mis posts en consultas y comentarios que me llegan por Facebook. En este caso la idea me la proporciona una compañera que hizo el comentario que os transcribo a propósito de mi post  ¿Existe un plazo para repartir la herencia?” (que considero de indispensable lectura a modo de complemento de este).

Comentario: Es curioso que en  mi anterior destino, siempre se hacían escrituras de herencia. En mi destino actual, no es lo habitual, se liquidan los impuestos y las escrituras se hacen más adelante, cuando se necesitan, normalmente”

Pues de eso se me ha ocurrido escribir: de “hacer las escrituras más adelante” y de “cuándo son necesarias las escrituras”.

Hacer las escrituras más adelante

¿Qué ventajas y que inconvenientes tiene hacer las escrituras más adelante?

Dejando aparte aquellos casos en los que no exista acuerdo para repartir (y las cuestiones relativas a la formación de proindivisos que ya traté en la primera parte de este post que antes he enlazado y vuelvo a enlazar aquí) o abiertos enfrentamientos entre herederos que impidan o retrasen escriturar, estos son los que se me ocurren:

Ventajas de no hacer escritura

Pues la verdad es que le veo pocas ventajas excepto el ahorro de la factura de la notaría y del registro (o registros) de la propiedad. Ahorro temporal porque antes o después se tendrá que hacer. A veces una generación se salta el paso y la siguiente “paga doble”. Es habitual que yo les diga a mis clientes en distintos tipos de escrituras: “firmar o no firmar depende de las ganas que tenga usted de rascarse el bolsillo” o “de lo bien o mal que le venga hacer ahora este gasto”. Se trata de transmitir siempre la idea de la no obligatoriedad, de la innecesariedad junto con la de la conveniencia u oportunidad.

Una ventaja, si es que podemos llamarla así, es que al no adjudicarse la herencia y no inscribirse lo heredado en el registro de la propiedad, nuestros acreedores tienen más complicado cobrarse lo que les debemos (previo embargo) con cargo a nuestra herencia, a salvo la posibilidad de la anotación preventiva del derecho hereditario en el registro que también puede suponer un mordisco (poco habitual) para nuestras expectativas de heredar.

Cuando nuestros acreedores son las administraciones públicas es más probable que intenten acciones para hacer efectivos sus créditos investigando nuestros derechos hereditarios. A esas investigaciones estamos bien acostumbrados los notarios. Ayer mismo recibí la solicitud de copias de un testamento y de una herencia de un organismo de gestión tributaria que pretende investigar un patrimonio hereditario para ver si puede cobrar las deudas del difunto con cargo a la herencia.

Otra ventaja de esperar puede ser que algún heredero menor de edad alcance la mayor edad y surjan más y mejores posibilidades de repartir la herencia que las que existen cuando los menores entran en juego.

Inconvenientes de no hacer escritura

Pues inconvenientes se me ocurren unos cuantos más que ventajas.

Fallecimiento de herederos

El fallecimiento de personas con derecho a la herencia, determinará que haya de contarse con los herederos de esa persona fallecida para firmar la escritura que no teníamos aún firmada. La parte de cada heredero no se verá afectada (cada heredero hereda lo mismo y la parte del fallecido va a sus propios herederos), pero la entrada de nuevos herederos (los herederos del heredero) puede ser un inconveniente cuando son menores de edad, cuando son incapaces (jóvenes o ancianos), cuando son familiares políticos con los que las relaciones pueden ser no tan buenas (por ejemplo el viudo o viuda de nuestro hermano fallecido que adquiere derechos a su muerte y entra en el reparto de la herencia de nuestro padre o madre).

Pérdida de la capacidad

Sorprende pero para firmar una escritura, “hay que tener la cabeza en su sitio” y los problemas de capacidad no se arreglan en la notaría, se arreglan en el juzgado. Esto también sorprende y mucho, porque oyes aquello de “pero usted me tendrá que hacer algún papel”. “Pues no Señora, lamento muchísimo la situación en que se encuentra su esposo, pero yo no puede hacer nada”. “Tiene que buscar un Abogado, que declaren incapaz a su esposo en el JUZGADO y que le nombren un tutor para que actúe en su representación”. A pesar de todo, la Señora suele marcharse enfadada y entender que yo estaba haciendo algo mal y que debía hacer algo por ella.

El transcurso del tiempo puede suponer que alguno de los que tienen derecho a la herencia pierdan la capacidad necesaria para la firma de la escritura, haciéndose necesaria su incapacitación para que un tutor firme la escritura en su nombre, con menos y peores posibilidades de reparto de la herencia que si se trata de personas con plena capacidad.

Prisas para vender o conseguir financiación

De repente resulta que necesitamos financiación para mantener los bienes de la herencia o para otros fines particulares de cada heredero y nos entra la prisa para heredar. Hay herencias muy fáciles, pero otras no lo son tanto con lo que el proceso puede alargarse y los nervios acentuarse en esos momentos. Mala solución es la adjudicación parcial de las herencias, que consiste en hacer varias  escrituras de herencia según vayamos necesitando hacer alguna cosa con los bienes que heredamos, puesto que incrementan muy considerablemente el gasto en notaría. No ocurre lo mismo con el registro, pero en la notaría sale muy caro contar varias veces una misma historia. A mayor valor del negocio y mayor extensión de la escritura, “peor parados“.

Rectificación de fincas

De entre todos los inconvenientes este es el que más me preocupa y más aún desde la Ley 13/2015 que ha modificado la legislación hipotecaria y catastral en materia de coordinación Catastro y Registro y en materia de excesos o defectos de superficie y en unas cuantas cosas más, poniendo ciertas cosas aún más difíciles de lo que ya estaban.

Es una problemática fundamentalmente del suelo rústico y del urbano no edificado que conviene tratar con tiempo puesto que puede generar expedientes largos (y a veces caros) que no se resuelven de la noche a la mañana y que son incompatibles con las prisas.

Una venta o una hipoteca podría frustarse por no tener una propiedad debidamente adaptada a la realidad física. Hoy hay muchos inmuebles disponibles y un comprador querrá una escritura perfecta y que su propiedad esté al “centímetro“, lo mismo que los Bancos que ya tampoco quieren sorpresas de este tipo.

Rigorización de requisitos

Desgraciadamente cada vez hacen falta más cosas para firmar escrituras. La extensión de cualquier escritura se ha multiplicado por cinco por razón de exigencias (beneficiosas en la mayor parte de los casos y fracasadas en otros como ocurre, en mi opinión, con las Certificaciones de Eficiencia Energética o los Libros de los Edificios o semi-fracasadas como los Seguros Decenales) las cuales hay que cumplimentar y que probablemente vayan aumentando con el paso del tiempo dada la “incontinencia legislativa” nacional y autonómica de las últimas décadas.

Un caso habitual es de las segregaciones de fincas que conllevan muchos repartos de herencia las cuales  pudieron hacerse sin licencia en su momento y que quedan ahora sujetas a ese requisito que tal vez no sea ya posible cumplimentar.

¿Cuando son necesarias las escrituras?

Quisiera concluir con la idea de que más que de necesariedad, habría que hablar de conveniencia y de oportunidad de otorgar escritura.

Vistas las ventajas y los inconvenientes que se me ocurren creo que me he inclinado claramente por no demorar el otorgamiento de las escrituras de herencia puesto que el retraso, con el tiempo, puede conllevar más disgustos que alegrías.

Y una vez firmada la escritura, no olviden llevarla al registro de la propiedad. Tampoco es obligatorio, pero si MUY conveniente. Hoy mismo me ha llegado una “sábana de calificación“, perdón nota de calificación, de una escritura de herencia en la que los defectos proceden de los títulos anteriores que no fueron presentados en el momento en que hubiera sido fácil (mucho más fácil) su inscripción.

Termino señalando que hemos partido de la hipótesis de las herencias liquidadas de impuestos y no de los supuestos de herencias prescritas que pueden dar mucho juego.

También conviene distinguir, en el caso de los matrimonios, entre la herencia del primer causante y la del segundo. La del cónyuge que primero fallece si suele demorarse hasta la muerte del segundo, pero no necesariamente hay porque hacerlo así, como ya  apunté en el post que cito y enlazo al principio de este.

En cualquier caso, déjense aconsejar por su Notario o su Abogado (preferentemente como diría mi amiga @mjletrada que sean “de pico y pala”) que disiparán buena parte de sus dudas en la materia.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario

 

 

7 comentarios

  1. Buenas tardes, tenemos un piso inscrito en el registro por 80.000 euros, y vamos a firmar ahora la aceptacion de herencia, ¿Es obligatorio poner ese importe que es el valor minimo atribuible fiscalmente, o se puede poner el valor de mercado que es superior? Mñuchas gracias, un saludo.

    • Hola buenas tardes:
      No sé si le he entendido bien. Parece que van a heredar ese piso y que el difunto lo adquirió por 80.000 Euros, ¿no?
      Ustedes ahora que lo heredan, pueden poner el valor que estimen oportuno, pero si no ponen el mínimo fiscal, podrán tener problemas. Si el valor de mercado es superior (hoy en muchos casos no es así), pues hay que conciliar varios intereses:
      .- Si ponen más valor, puede que paguen más Impuesto de Sucesiones.
      .- Si ponen más valor y luego venden, pagarán menos plusvalía en renta en su momento.
      Ese es el tira y afloja que hay que decidir. Insisto poner más ahora puede representar más Sucesiones y poner menos puede representar más plusvalía (incremento o ganancia en renta).
      Pero, si la pregunta es ¿puedo poner el valor de mercado? Sí, puede hacerlo.
      Gracias por la participación y el comentario. Saludos, Justito El Notario.

  2. Muchísimas gracias por su aclaración, me ha servido de ayuda. Un cordial saludo.

    Irene

  3. Gracias por su rápida contestación,pero siguiendo el enlace que me indica sigo con la duda inicial.

    ¿El día que fallezca mi padre habrá que hacer 2 adjudicaciones de herencias? Una por mi madre fallecida en 2013 y otra por mi padre cuando fallezca? o solo con la última adjudicación es suficiente para registrar las viviendas finalmente y posteriormente venderlas si es el caso.

    Gracias por su ayuda y le ruego perdone las molestias.

    Irene.

    • Hola de nuevo:
      Son dos adjudicaciones, puesto que son dos herencias, pero se pueden incluir en la misma escritura. Fallecida la madre, se hereda, fallecido el padre se hereda, una transmisión, otra transmisión y luego la venta. Es una cadena con sus eslabones, pero se documentaría en una sola escritura (más la de venta). Tras las herencias, insisto en una sola escritura, se procedería a la venta.
      Saludos y no es molestia. Justito El Notario.

  4. Saludos. Tengo una duda respecto a la adjudicación de herencia. ¿Cuantas veces hay que hacer dicha adjudicación?.

    Me explico, poseemos 2 inmuebles sin hipotecas, tras el fallecimiento de mi madre, mi padre heredó el 50% de ambos inmuebles y mi hermano y yo heredamos el 25% de cada uno respectivamente. Pagamos los impuestos a hacienda, plusvalía, etc. Pero no hicimos la adjudicación de herencia.

    Mi pregunta es la siguiente:
    ¿Tenemos que hacer una adjudicación de herencia ahora y otra nueva cuando mi padre fallezca? ¿o solo hay que hacer una cuando heredemos el 50% de mi padre?. No tenemos ninguna intención de vender ninguna de las 2 viviendas.

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