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La herencia y la última declaración de la renta del difunto

Recibí hace unos meses, vía Facebook, un comentario a mi post “¿Qué documentos necesito para preparar una escritura de herencia?”. Era un comentario relativo al IRPF:

“Solo quería decirle que le falta en el listado añadir la última Declaración del IRPF del difunto, ya que los herederos deberán asumir la del siguiente ejercicio, la cual, a veces, puede llevar aparejada una dolorosísima liquidación”.

Inmediatamente pensé que efectivamente no incluyo en la enumeración de ese post, la última Declaración de la Renta del causante como un documento a tener en cuenta y lo que es peor, nunca la he pedido. No obstante, la única incidencia que puedo contar en cuanto al IRPF de un difunto se refiere a mi propio padre, pues su última Declaración de la Renta, que fue a devolver, nos obligó a realizar una liquidación complementaria a la que habíamos efectuado inicialmente a fin de que la AEAT nos cursara a los herederos la oportuna devolución.

El comentario me hizo que pensar: “pero, si en quince años no he tenido jamás un problema por este motivo”, “si jamás nadie me ha comentado nada al respecto”, “aunque me parece bastante lógico el asunto, así que habrá que ponerse a estudiarlo”. Y eso hice.

El Artículo 32 del Reglamento del Impuesto de Sucesiones señala con relación a laDeducción de deudas del causante”:

  1. En las adquisiciones por causa de muerte podrán deducirse, además de las deudas del causante reconocidas en sentencia judicial firme, las demás que dejase contraídas siempre que su existencia se acredite por documento público, o por documento privado que reúna los requisitos del artículo 1227 del Código Civil, o se justifique de otro modo la existencia de aquellas, salvo las que lo fueren a favor de los herederos o de los legatarios de parte alícuota y de los cónyuges, ascendientes, descendientes o hermanos de aquéllos aunque renuncien a la herencia. La Administración podrá exigir que se ratifique la existencia de la deuda en documento público por los herederos con la comparecencia del acreedor.
  2. En especial, serán deducibles las cantidades que adeudare el causante por razón de tributos del Estado, de las Comunidades Autónomas, de las Corporaciones Locales, o por deudas de la Seguridad Social, y que se satisfagan por los herederos, albaceas o administradores del caudal hereditario, aunque correspondan a liquidaciones giradas después del fallecimiento.
  3. Para la deducción de las deudas del causante que se pongan de manifiesto después de ingresado el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, se seguir el procedimiento establecido en el artículo 94 de este Reglamento.

La Dirección General de Tributos, me indica mi compañero Sergio Mocholí, en la consulta vinculante V1901-05, de fecha 28/9/2005, reconoce que la cuota del IRPF es deducible a efectos de la determinación de la base imponible del Impuesto sobre Sucesiones. Y no solo lo es el IRPF sino que son deducibles como gasto todos los tributos (y cuotas) que adeude el causante al Estado, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y Seguridad Social. En el mismo sentido que la consulta citada se manifiesta la V2407-17, de 25 septiembre comentada en el blog de Tottributs:

“La cuota del difunto a pagar en IRPF es deuda deducible en el Impuesto de Sucesiones y con cuota a devolver es un derecho de crédito”.

Pero teniendo razón (técnicamente), habría que ver en cuantas veces se consigue obtener esa documentación:

1.- Se tendrán más posibilidades de conseguirlo cuanto más avanzado esté en el año la fecha de la muerte. Supongamos que el causante se muere el 31 de Diciembre, la campaña de renta empieza en Abril del año siguiente, luego, de momento, los causahabientes se tendrían que esperar hasta ese Abril del año siguiente para pagar el Impuesto de Sucesiones (porque no tendrían la Declaración de la Renta pues ni siquiera habría empezado la campaña por lo que no pueden llevarla a la notaría), es decir, los causahabientes de fallecidos en Noviembre y Diciembre tienen más posibilidades de poder llevar el IRPF pagado a la Notaria y de deducirse como gasto ese pago (porque no se les pasaría el plazo de seis meses que hay para sucesiones). Desde el 1 de Noviembre al 1 de Abril hay seis meses y se podría llegar a tiempo, pero tendrían más probabilidades los herederos del fallecido el 31 de Diciembre, puesto que aún les quedará hasta el 30 de Junio para pagar el Impuesto de Sucesiones.

2.- Sin embargo, ninguno de los que hayan muerto de Enero a Octubre te la podrían aportar porque se les habría pasado el plazo del Impuesto de Sucesiones. Si el causante muere en Octubre, el Impuesto de Sucesiones vence en Marzo del año siguiente, antes del comienzo de la campaña por lo que no es posible aportar la Declaración de la Renta, pues no cabe disponer de ella y además (si pudiera ser, que no puede ser) porque se les pasaría el plazo del Impuesto de Sucesiones.

IRPF renta justito

No obstante, habría que acostumbrarse a decirle a los herederos “¿oiga, ha pagado usted la renta de su padre correspondiente al año en que murió?”, “se lo digo porque el gasto es deducible y cuando paguen pueden hacer ustedes una declaración complementaria del impuesto deduciendo el gasto y solicitando la devolución de lo indebido”, aunque en las Comunidades Autónomas con importantes reducciones de base como en la Valenciana  e importantes bonificaciones fiscales en cuota poco representa la aplicación de ese gasto a la liquidación; de hecho, lo normal es que no la varíe como ocurre con las facturas de funeral que no sirven para nada en la mayoría de las herencias.

Y para este caso de que quieran deducir el gasto después, el Artículo 32.3 del Reglamento de Sucesiones señala que para deudas que se pongan de manifiesto después se seguirá el procedimiento del Artículo 94 que dice lo siguiente:

“El procedimiento para la deducción de las deudas del causante que se pongan de manifiesto con posterioridad al ingreso de las liquidaciones giradas por la Administración o de las autoliquidaciones practicadas por los interesados, se ajustará a las siguientes reglas:

  1. La deducción se hará efectiva mediante la devolución, sin intereses de demora, de la porción de Impuesto que corresponda al importe de la deuda no deducida, entendiéndose por tal la diferencia que exista entre la cantidad ingresada y la que se hubiese ingresado si al practicar la liquidación o la autoliquidación se hubiese deducido el importe de la deuda.
  2. Los interesados presentarán un escrito ante la oficina que hubiese practicado la liquidación o tramitado la autoliquidación solicitando la rectificación correspondiente, acompañado de los documentos acreditativos de la existencia de la deuda o del pago de la misma realizado con posterioridad al ingreso.
  3. Si la oficina estimase acreditada fehacientemente la existencia o el pago de la deuda, propondrá al órgano competente la adopción de acuerdo reconociendo el derecho a la devolución de la porción de impuesto a que se refiere la regla primera. En caso contrario, propondrá acuerdo denegatorio que se notificará a los interesados con expresión de los recursos procedentes contra el mismo.
  4. Lo dispuesto en este artículo no será aplicable cuando hubiesen transcurrido cinco años desde la fecha de expiración del plazo de presentación a liquidación del documento, declaración o declaración-liquidación o cuando se trate de liquidaciones administrativas firmes de carácter definitivo”.

Los compañeros del GJ, me aportaron, como en tantas ocasiones, su visión sobre el tema y me ofrecieron interesantes comentarios:

“La Declaración de la Renta permite conocer las cuentas bancarias”

Cierto, buena idea cuando los herederos andan un poco perdidos.

“Sí, la meto como crédito. Es más aunque no esté disponible por plazos, en los casos en que merece la pena, se hace una aproximación y luego se complementa. Así que pedirla, la pido siempre. Los herederos me dicen si la tienen y si quieren o no tenerla en cuenta. Si no la tienen pero quieren incluir alguna cantidad, lo hacen y cuando la tienen complementan el Impuesto de Sucesiones“.

Tal vez, tendrá que merecer la pena la cantidad, pues de no ser así, los inconvenientes que se generan a los herederos con esa complementaria pueden ser superiores a los beneficios obtenidos.

“Los gastos de entierro y funeral y la deuda por IRPF podrían servir para cuadrar la herencia, adjudicándoselos al que se adjudica bienes por mayor valor”.

No me parece mala idea, pero todo depende de quien pague y estas cosas suelen pagarse con cargo a la propia herencia y no por alguno de los herederos en concreto.

Pero, después de todo, la conclusión es que sí, que habrá que tener en cuenta este dato que parece que a muchos se nos escapaGracias a quien me hizo este comentario y, como siempre, a los compañeros del GJ.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

8 comentarios

  1. Buenos días, mi padre falleció en marzo de 2018 y la sociedad de gananciales presentó declaración de la renta en la que sale a devolver 2050 euros de las retenciones del alguiler de un local. Hacienda exige que se haya declarado en el impuesto de sucesiones y donaciones la devolución de la renta (todavía no se ha devuelto nada) para proceder a realizar la devolución.

    Intentaremos hacer una complementaria, pero en Málaga parece que si la devolución es superior a 2000 euros piden documentación que no tiene mucho sentido porque en Andalucía el impuesto con 5 herederos está exento hasta los 5 millones de euros y la herencia no llega a poco más de cien mil.

    • Buenas tardes:
      Para mi lo correcto sería decir que a sus padres les convenía la tributación conjunta y así lo hicieron puesto que la sociedad de gananciales no es sujeto del IRPF.
      Efectivamente, complicarse la vida con este asunto cuando uno está por debajo del umbral para pagar no merece la pena.
      Saludos y gracias, Justito El Notario.

      • El problema es que si no hacemos la declaración complementaria del impuesto de sucesiones incluyendo el derecho de devolución entonces Hacienda no hará la devolucion. Es por ello que exigen un trámite totalmente innecesario.

        • Buenas tardes Daniel:
          Bueno, es relativamente innecesario porque la herencia no pagó ni lo hará por razón de la devolución. Digamos que es un trámite inútil más que innecesario a mi modo de ver.
          Yo lo tuve que hacer cuando murió mi padre y yo si tuve que pagar por heredarle (y mucho además). Claro sí pagué es porque el capital era “importante”. Sí y no; si mi padre hubiera muerto un par de años más tarde hubiera pagado muchísimo menos. No sé si le sirve de consuelo, pero ya me gustaría a mi no haber pagado y luego tener que presentar “siete declaraciones más”. Siete no hicimos, pero sí que hicimos dos más por la renta un seguro. Saludos y gracias, Justito El Notario.

  2. Un artículo muy interesante. Conforme leía pensaba en otros tributos a los que podría aplicarse el mismo razonamiento: IBI, basuras que se devengarán, según tengo entendido, al titular del inmueble a fecha 1 de enero del año en cuestión (el importe puede no ser baladí si el difundo tiene varios inmuebles en su patrimonio)
    He pensado, así mismo, en el impuesto de Patrimonio. No debe presentarse del año en que fallezca el causante, pero si del año anterior ( cualquier periodo en el que el causante estuviera vivo a 31 de diciembre). Un heredero deberá pagar en junio el impuesto de patrimonio del fallecido en, digamos enero, febrero … mayo de ese mismo año y al firmar en notaria la aceptación de la herencia y confeccionar el 650 puede no tener aún dicho impuesto confeccionado ni presentado para incluirlo como deuda deducible.

    Un saludo

    • Buenos días Teresa:
      Pues efectivamente, tiene usted razón y haré un añadido al post para mencionar su comentario.
      El Impuesto sobre el Patrimonio lo paga muy poca gente y, en consecuencia, se dará el caso en pocas herencias (al menos en el ámbito en el que yo me muevo), pero si corresponde pagarlo, el planteamiento será similar al que expongo para el IRPF.
      En el caso del IBI y Basuras, la cosa es más sencilla pues fluctúan (generalmente) poco, así que si el causante falleció sin haber pagado aún el correspondiente al año en curso, podrá incluirse su importe o podrá estimarse (en base al año anterior) si aún no ha sido emitida la carta de pago.
      Gracias, saludos, Justito El Notario.

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