Inicio / Nihil prius Manducare / Viajando / Viajando “en corto”

Viajando “en corto”

La filosofía de esta sección es la misma que la de otras secciones “en corto” de mi blog (Faqs, Opo Flashes, Pequeños Modelos o Casos Cortos), es decir, contar cosas en corto y en este caso, detalles de todo tipo de los viajes que hago o proyecto. Me cuesta a veces sacar adelante un post completo sobre un viaje de varios o muchos días porque lleva su tiempo desde que conviertes tus notas preparatorias o del propio viaje en algo publicable; además por razones de extensión tengo que renunciar a muchas pequeñas cosas que me apetecería también contar. Tal vez todo eso tenga ahora cabida aquí…

Viajando "en corto"

Castillo de la Concepción (o de los patos), Cartagena

castillo patos cartagena

360 grados de vistas de Cartagena, incluidas las del Teatro Romano que uno podría dar casi por visitado una vez que lo haya admirado desde aquí.

Al cerro donde se encuentra el Castillo de la Concepción “o de los patos” o Parque Torres se accede desde la Catedral de Santa María, desde la Plaza de San Ginés, desde la Calle Cuatro Santos, desde la Muralla del Mar y desde el ascensor panorámico.

La visita es gratuita salvo que subas en el ascensor o entres al recinto del castillo lo que no me resulta indispensable.

Lo indispensable es disfrutar las vistas de esta ciudad trimilenaria y de su bahía y puerto desde este mirador excepcional y que cuando termines te vayas a comer a La Muralla

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Castillo de San Juan (Águilas): “Los tres pasos del moro”

los tres pasos del moro aguilas

Incontables las veces que he subido al castillo de Águilas, “subido aquí en lo alto estoy, todo el pueblo pueeedo veeer”, que cantaban “Las Ardillas de Dakota”.

En todas esas veces he disfrutado, escuchándola o contándola yo, la historia de Los tres pasos del moro”.

Decían que un túnel que desembocaba en el acantilado se utilizaba en la época de la reconquista para dar matarile a los moriscos que a punta de espada eran obligados a caminar por el pasadizo que recorrían en tan sólo tres pasos, cayendo al mar donde eran pasto de los tiburones. Nunca he sabido si la historia es cierta (no creo que hubiera muchos tiburones a pie de un acantilado, entre otras cosas) pero es magnífica, tanto como las vistas de Águilas desde su castillo.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
En Malmo casi la palmo

Justito en Malmo casi la palma

De frío, no por otra cosa, porque el paseo desde el centro de la ciudad atravesando el Kungsparken, donde unas migajas de una bolsa de patatas que cogimos de la papelera atrajeron a más pájaros que en la película de Hichtcock, hasta el Torso Torneado de Calatrava, tuvimos tiempo de congelarnos a base de bien.

Una vez estábamos a los pies del hercúleo edificio continuamos un poco más hasta el agua para divisar el Puente de Oresund y de allí regresamos al edificio del español bajo el que intentamos conseguir un taxi con nuestro deficiente inglés y con un taxista que tampoco estaba muy suelto o era un cachondo sin aparentarlo en absoluto (pues confundió al preguntarnos por el nombre, el de Ester con el de Shakira) o estaba un poco teniente o estaba hasta los mismísimos mientras atendía a unos azerbayanos a los que una pareja de homínidos bastante estrafalaria que acababa de salir del edificio les birlaba el segundo taxi que necesitaban para desplazarse todos (con el peligro que debe tener quitarle un taxi a unos azerbayanos).

El caso es que el hombre cumplió y cuando estábamos ya al borde de la congelación, llegó el taxi que esperábamos justo antes de que yo llamara a un Uber y mientras los demás de mi grupo estaban ya en trámites de pedir a unos amables suecos que pasaban por allí (de agradable paseo) que nos pidieran otro taxi.

Entonces fue cuando, ya calentito en el taxi, exclamé: “En Malmo, casi la palmo”.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Estaca de Bares, el punto más al Norte de España

Estaca de Bares

Dos visitas he hecho a la Estaca de Bares. La primera fue en una Semana Santa con un frío y un viento considerables.

La segunda en un mes de Septiembre con viento, pero con buena temperatura.

En ambos casos me pareció espectacular, frondosa, agreste, natural, salvaje…

Además es uno de esos sitios a los que le gusta ir a casi todo el mundo: “el punto más al Norte de España, el punto más al Norte de la península ibérica, el punto más septentrional”.

Es uno de esos sitios a los que hay que ir en alguna ocasión y que no hace falta tacharlo de la lista, porque siempre merece la pena volver.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Gellert Spa, Budapest

GELLERT SPA BUDAPEST

Dudamos mucho entre ir a los Gellert o a los Szechenyi y probablemente nos equivocamos yendo solo a los Gellert.

Me pareció que al personal le faltaba simpatía y predisposición, que hacían falta reformas y que la limpieza podía mejorarse. También faltaba información. En algunas zonas se mezclaba el olor de las aguas y el de la comida y era poco agradable. Por último, creo que resulta algo caro.

También es cierto que bañarse en la piscina exterior con nieve y bajo cero es una pasada, que la piscina central con su segundo piso no se olvida fácilmente y que hay cinco piscinas más. Son ocho en total aunque una exterior estaba vacía. Sin duda es uno de esos sitios en los que hay que estar y, permitiéndolo bolsillo y tiempo, la cosa está clara: Gellert y Szechenyi en cualquier orden.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Hace una semana yo tendría que estar comenzando un vuelo a Tokio…

Pero por culpa de una huelga de controladores aéreos en Francia me he quedado sin un viaje que llevaba dos meses y pico organizando, sin posibilidad de cambio alguno.

Como soy hombre prevenido (y peleón…), he recuperado todo lo que había gastado en diversas reservas, excepto (curiosamente) el importe del seguro que cubría contingencias relativas a los vuelos (el que me tenía que proteger es el único que ha salido ganando con esto). Por recuperar, he recuperado hasta lo que no era reembolsable…

Yo tenía previsto cumplir 50 años en Tokio y al final los acabé cumpliendo en Copenhague.

Copenhague es una ciudad bastante monumental y muy interesante, ¡aunque hace un frío que pela¡

Mi cumpleaños fue fantástico. Hizo un día precioso, climatológicamente hablando. Comimos en la calle en un mercado, hicimos una visita guiada “alternativa” que finalizaba a las puertas de Cristiania (que nos dejó bastante desolados) y cenamos con nuestros compañeros de viaje y con otro matrimonio de amigos de nuestros amigos que hizo la noche mucho más interesante e inolvidable. Buena cena, copas y hasta algo de baile improvisado.

Tokio queda a la espera….

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Keleti Railway, Budapest

estacion keleti

Un plano con la letra enana. Una revisión pendiente de la vista. Un idioma tan distinto del nuestro que no te dice nada cuando “lo lees”….

Íbamos hacia el Danubio y acabamos en esta estación que estaba en el quinto pino, aunque mereció la pena (enorme caminata) llegar hasta allí desde el New York Café, porque es un magnífico (y concurridísimo) edificio. Debimos entrar y verlo también por dentro, aunque con el considerable cabreo que teníamos por habernos perdido, no lo hicimos. También pudo influir un poco de acojone por la lejanía del lugar, el personal que se veía y la hora que se nos había hecho. Supongo que no soy el único que se pierde alguna vez en los viajes, ¿no? En este caso la culpa fue mía que puse el mapa del revés al salir del New York Café.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
La Torre del Mariscal Pardo de Cela, Alfoz (Lugo)

pardo de cela lugo mondoñedo alfoz

En cualquier otro sitio, esta Torre tendría más importancia y visitantes, pero en Galicia hay tanto que hacer, que ver, que puede quedar en un segundo plano.

El promontorio en que se encuentra la Torre, que es visitable y se utiliza para exposiciones, bien merece una visita, puesto que desde sus alturas se contempla una maravillosa vista de El Valle de Oro (O Valadouro), con sus nubes, sus pastos, sus eucaliptos, sus casas de piedras, sus ríos y regatos.

Desde allí te sentirás como el mismo Mariscal y podrás adentrarte en su historia “el credo, credo, credo”, la cabeza rodando, la revuelta de los irmandiños …

Conviene conocer un poco la historia antes de ir o conectarse a Internet in situ y descubrirla.

Una buena ocasión para la visita sería cuando hacen el Mercado Medieval de Mondoñedo …. o el de allí mismo que es un poco antes que el de Mondoñedo

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Mercado Central, Budapest

central market hall budapest

De cuatro días que estuvimos en Budapest, fuimos dos al fantástico Mercado Central.

El primer día llegamos a la hora de comer y comimos en los bistrós de la planta superior.

Sopa de goulash, salchichas con mostaza, cerveza y vino chardonnay. Todo por a precios económicos.

Luego dimos una vuelta por los puestos de souvenirs y similares de la planta superior.

Al acabar nos paseamos por la maravillosa planta inferior con sus decenas de puestos con caviar, patés y foies, salamis y otros embutidos, fruta, verdura, carne, especias, paprika, pasteles y muchas cosas más.

Es frecuentado por turistas y por aquincenses o aquineos y nos pareció tan maravilloso que volvimos al día siguiente para hacer casi lo mismo, salvo comer. En esta segunda ocasión lo hicimos en un correcto autoservicio de la planta superior, pero esa ya es otra historia.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Mi gran boda gay en Chueca

boda gay chueca

Fue una gran satisfacción para mi que me lo pidieran, como amigos y como miembros de un colectivo que había obtenido unos pocos años antes el reconocimiento de su derecho a contraer matrimonio.

El día previo a la “boda” nos desplazamos un grupo de amigos de los de siempre desde nuestro lugar de residencia y nos alojamos en el Hotel Room Mate Óscar, en el Barrio de Chueca en Madrid.

Hotel Room Mate Óscar

Estas fueron mis impresiones del Óscar en Tripadvisor:

“Esta ha sido mi primera visita a un hotel de la cadena. Tenía muchas ganas de probar y me quedan muchas de repetir. El Óscar esta super bien situado, con un parking en la propia plaza en que se encuentra, en un edificio que tiene un toque original e interesante, con cuidadas zonas comunes y con habitaciones con un aire especial. También es cierto que la mía era un poco oscura, con vistas feas. El precio, que estaba concertado para la boda a la que asistíamos, estuvo francamente bien. El personal muy atento en todo momento. Hasta otra ocasión Room Mate”.

Como protagonista de la ceremonia una vez en Madrid tuve que acercarme al ensayo. Al terminar los más íntimos nos fuimos reuniendo en la Plaza de Vázquez de Mella, la del hotel, para tomar unas cañas en una terraza. Cuando estuvimos todos y con el firme propósito de “portarnos bien” en la preboda nos fuimos a cenar al Mercado de San Antón. Doy fe de que al menos intentamos ser buenos.

Mercado de San Antón

No lo conocía y me encantó. Y así opiné unos días después en Tripadvisor:

“Reconozco que fui con una cierta mala gana y que hubiera preferido otro sitio para cenar, más formal y sentado. Ahora, sin duda,  lo recomiendo y volveré en cuanto pueda. ¡Que ambientazo¡, ¡que variedad de puestos y de estilos gastronómicos!, ¡que rato tan divertido!. Genial”

De regreso al hotel, hicimos una última parada. Fue de nuevo en la Plaza donde algunos no se resistieron ni a un mojito, ni a un segundo mojito. No fue mi caso, puesto que tenía que estar en forma para mi “actuación” del día siguiente.

Mi gran boda gay

El sábado, debidamente arreglado y anticipándome al resto de mi grupo, me dirigí al lugar donde se iba a celebrar “la boda”. Estaba ciertamente nervioso. Uno está acostumbrado a dirigirse en las lecturas de las escrituras a grupos pequeños de personas, pero en este caso me tenía que dirigir a un grupo bastante numeroso.

“MADRID, A 18 DE MARZO DE 2012…

Después de la ceremonia, en la que hubo música y canciones como esta…

…e intervenciones memorables, nos trasladamos al lugar de celebración, donde los novios habían organizado una fiesta superlativa, cuidada hasta el último detalle y que se prolongó hasta la noche. Se prolongó tanto que, y no es lo habitual en mí, agotado, fui uno de los primeros en marcharme.

De regreso al Room Mate Óscar, me recompuse con una ducha, un gigantesco refresco y una gran hamburguesa que me trajeron desde la hamburguesería hasta la misma puerta de la habitación.

Misión cumplida. Ahora le toca el turno a una boda real, A UNA BODA DE VERDAD, puesto que como tengo explicado en otro par de posts aún no he casado realmente a nadie. Esta boda se celebró antes de que los Notarios pudiéramos casar y aunque lo hubiera podido hacer, yo no soy Notario de Madrid y no era competente para casarles. Mis amigos ya estaban casados e hicimos una repetición de la jugada en la que me erigieron en coprotagonista por considerarme apropiado para el papel.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Palacete da Real Companhia do Cacau, Montemor-o-Novo, Alentejo (Portugal)

palacete real companhia Montemor

Reservé en Febrero. Confirmé que podía disponer de cama supletoria para mi criança y dejé el asunto cerrado hasta el momento de nuestra estancia en Agosto.

Cuando fuimos a Formentera en Mayo, Andrés Diego, amigo y compañero, me insistió en que mucho mejor ir a Évora que a Montemor-o-Novo, pero el Palacete da Real Comanhia do Cacau me apetecía tanto que no le hice caso.

Andrés, tenías razón. No hay color entre Évora y Montemor. Montemor, a mi juicio, está sobre dimensionado, pero el Palacete merecía la pena.

Llegamos a media tarde con un calor tremendo bajo el que habíamos visitado brevemente Elvas, Évora y Estremoz. No tuvimos ánimo para parar en el Cromlech de los Almendros, a pesar de las recomendaciones de Andrés. Pensamos que podríamos caer derretidos si nos volvíamos a bajar del coche a las cuatro y media de la tarde del tórrido seis de Agosto de este año. Supongo que tendré opción de visitarlo en otra ocasión

El Hotel Palacete está semi oculto. El navegador insistentemente nos situaba en la plaza donde se encuentra, pero visualizados los 360º no había pista de que edificio lo ubicaba. Recurrimos a las fotos de Booking y, por fin, nos dimos cuenta de cual era. Llamamos y entramos …

El Hotel, que se ubica en un Palacete rehabilitado y que es a la vez es fábrica de unos exclusivos chocolates, premeditadamente se oculta con el fin de aumentar la tranquilidad del huésped dando al establecimiento un aire diferente y exclusivo.

Nada más llegar nos enseñaron las estancias comunes y, entre ellas, el magnífico comedor en el que al día siguiente desayunamos. Después nos trasladamos a nuestra habitación que se situaba en otra edificación distinta a la espalda del edificio principal. Espaciosa, con su cuarto de ducha y otro para el wc y los lavabos junto a ellos pero integrados en la habitación; viejo armario, altas mesitas de noche y preciosa puerta de entrada al cuarto. Super espaciosa y techos altos. El enrollable que hacía las veces de persiana, cumplió a la perfección.

Tras instalarnos, nos fuimos a la parte trasera de la propiedad en la que se ubica la piscina. Una joven pareja y nosotros tres la compartimos un buen rato. Nos agasajaron con una merienda, con bebidas frías y vino blanco alentejano; fruta, quesos y algunos canapés. Todo gentileza de la casa. Fue el propietario el que nos aconsejó, cuando vino a darse un baño, que cenáramos en A Adega, un pequeño local muy próximo al hotel al que nos acercamos sobre las nueve y poco. El local merece comentario aparte, así que no adelantaré nada aquí.

Tras la cena, el sueño, y a la mañana siguiente, el desayuno en el fantástico comedor, estupendamente atendidos, con toda clase de confituras y mermeladas, enchidos, quesos, bolos, zumo, buen pan alentejano y sensación de ser el noble propietario del Palacete.

Antes de irnos nos enseñaron las dependencias de la fábrica de chocolate; nos explicaron todo el proceso y la distribución exclusiva de su producto. Probamos sus bombones y tras dejar allí nuestro equipaje nos dimos un paseo por Montemor hasta llegar a su castillo.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Playa de Calblanque

playa de calblanque

Calblanque es una playa virgen en un Parque Natural con acceso por caminos de tierra y piedras transitables en coche sin gran dificultad.

En verano el acceso está restringido a los vehículos y se accede en autobuses, creo que gratuitos, dispuestos por la “autoridad competente”.

Es una playa fantástica con aguas limpias de color azul verdoso y arenas tostadas. No es una playa que se limpie regularmente como otras, por lo que todos debemos cuidarla especialmente, incluyendo a la “autoridad competente”.

A veces hay más basura natural, llegada del mar o por tierra de la que sería razonable y deseable y yo soy muy asquerosito en la playa …

Sí, existe un Calblanque y un Calnegre. Curioso …

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Puente de Oresund

Puente de Oresund dinamarca suecia justito

¡Este puente, es una pasada! y eso que no lo disfrutamos del mejor modo, puesto que dicen que desde el tren que nos llevó de Copenhague a Malmo se ve mucho peor que si vas por la parte por la que discurre el tráfico rodado. Así que mejor el autobús que el tren (o alquilar coche si no llevas tu propio vehículo) para disfrutarlo. También se puede disfrutar de buenas perspectivas desde bastantes puntos de la ciudad de Malmo (que está a un paso de Copenhague), por ejemplo, desde la zona de playa próxima al Torso Torneado de Calatrava.

Hay una serie sueco-danesa que se llama precisamente “El Puente” que utiliza Oresund como hilo conductor. Al que le guste el cine negro, me dicen que no debe dejar de verla. Por lo visto es muy buena y altamente adictiva y que la tienen en NetFlix.

La serie comienza con la aparición del cadáver seccionado por la cintura de una mujer, justo en mitad de la línea virtual y al parecer real, porque está pintada en el asfalto, de la frontera entre ambos países, la mitad del cuerpo en Dinamarca y la otra mitad en Suecia pero con la particularidad de que se descubre que los “trozos” realmente pertenecen a diferentes personas….

Tiene una banda sonora muy buena:

En el trailer de la serie pueden verse espectaculares imágenes de Oresend.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
San Andrés de Teixido … o que non foi …
percebes san andrés

 

El viaje hasta San Andrés siempre se me hace pesado, pero una vez allí nunca me arrepiento de haber ido. El conjunto de San Andrés es bonito y allí puedes tomar unos percebes baratos, baratos (aunque no sean de “carallo de home”), acompañados de un Ribeiro tipo cosechero o similar y luego a disfrutar de las espectacularísimas vistas, que son inigualables y casi imposibles de olvidar.

Yo no dejaré incumplida la promesa, ¡hasta puedo vender visitas en el reino de los cielos si alguno quedó sin ir!

 

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí
Un par de días en Valencia

fin de semana en valencia

Salgo en un rato para allá. Esta es mi lista de buenos propósitos.

Pues vamos a comenzar tomando una cervecita y comiendo un arrocito en Azul Sunset Point.

El otro día vi en Instagram a una opositora que conozco tomando una copa en la terraza del Ateneo Mercantil de Valencia. Me dio envidia así que tal vez nos hagamos un gin tonic allí.

No sé si mañana será un buen día para ir a dar una vuelta por el Mercado Central.

En algún momento nos pasaremos por la exposición de Adsuara, Vicent i Peresejo, que tiene una pinta extraordinaria.

Y el sábado pensaba en pasarme por La Malvarrosa a la que no voy desde mi época de opositor o de “El estado más feliz del hombre”, pero los del Dark me dicen que mejor a El Palmar y la Albufera y que si quiero barca que la reserve. Un sitio kid friendly y que no tiene problemas de espacio es el Nou Racó.

Si me pongo pesado con lo de ir a La Malvarrosa, tal vez L´Estimat, La Pepica y Casa Carmela son buenas opciones.

Pero muchísimo mejor, donde va a parar, es ir a la Pobla de Farnals y comerse un arroz al horno a leña en cazuela de barro en una auténtica barraca valenciana. En tal caso, hay que pasarse por Bergamonte. A esta opción se apunta hasta mi amigo Bernardo que, en esto de comer, no da puntada sin hilo.

A ver que nos sale al final, pero en cualquier caso parece que este fin de semana habrá una gran conmoción en La Fuerza.

Puedes compartir este Viajando 'en corto' haciendo clic aquí