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Canciones de Notarios

El perro testador, Alberto Cortez

Alberto Cortez se refiere a un perro testador en su canción “Callejero”, donde dice, recordando al perro que muere que “nos dejó el espacio como testamento, lleno de nostalgia, lleno de emoción”.

La mujer del Notario, Dalila

Dalila interpreta Gigi l`Amoroso” y saca a colación a la “santa mujer” del Notario. En mi casa teníamos un single con esta canción y aún lo conservo aunque se perdió hace mucho la carátula.

“Gigi Giuseppe, pero todo el mundo le llamaba Gigi el cariñoso

traía locas a las mujeres, a todas.

A la del panadero,

que cerraba la tienda los martes para …

A la del Notario, 

una santa que nunca había faltado a su marido 

ni con el pensamiento,

y la viuda del concejal,

que no llevaba luto porque no le sentaba bien el negro.

¡A toda y a mí, hasta que un día…llegó una americana…”

“El testamento” (sin Notario), Cecilia

En realidad, este testamento de Cecilia, no tenía Notario, era según parece un testamento ológrafo (u holográfo que también está bien escrito).

Apostaría a que Cecilia murió sin haber otorgado testamento pues era muy joven cuando murió. En las inesperadas muertes de los jóvenes, solemos encontrarnos con sucesiones intestadas, aunque Cecilia tenía claro lo que era un testamento y organiza a su testador uno bien especial. Me decía un amigo cuanto le comenté que había recuperado está canción en un disco de Cecilia que me había comprado hace poco, que:

“¿Te puedes creer que esta canción de Cecilia la tenía casi olvidada? No está dentro de su repertorio habitual. Adoro a esta mujer, he oído sus canciones cientos de veces, era una fuera de serie y la música española perdió a una gran cantautora. Recuerdo que fui, con 16 años, a la capilla ardiente que montaron en la calle Galileo, allí estaba el, creo recordar, único tanatorio que había en Madrid en aquella época, ahora es un edificio del Ayuntamiento dedicado a exposiciones. Supongo que acudí a aquel “evento” más por curiosidad que por otra cosa, no lo he vuelto a hacer ya más. Murió cerca de Colinas de Trasmonte, paso obligado para ir a Vigo, yo he pasado decenas de veces por el lugar donde se produjo el accidente y siempre me acordaba”.

Esta es la canción:

En este mi testamento
que escribo con un pie fuera
que escribo con un pie dentro
de este mundo y lo que venga.

Voy a repartir mis bienes
voy a dividir mi herencia
en seis porciones iguales
como ahora aquí se enumera.

Un sexto dejo al obispo
para que amplíe su iglesia
más no sé porqué lo hago
si casi nunca se llena

Otro sexto al matasanos
para que amplíe su ciencia
y así al morir sus pacientes
no le angustie la conciencia

Otro sexto a las solteras
para perfumes y sedas
y un altar a San Antonio
en donde quepan más velas

Otro sexto a la alcaldía
para que en obras lo invierta
aunque luego el edil haga
lo que en la gana le venga

Otro sexto a mi patrona
con quien contraje mil deudas
a ver si así se decide
a tapar estas goteras

Por último el otro sexto
lo dejo para mí epitafio
en donde pueda leerse
con buena letra y bien claro

“Aquí reposan los huesos
porque los huesos vivían
de un hombre al que no pudieron
ni estudiar su anatomía

Aquí reposan los restos
de un político altanero
que no puso la otra mejilla
pero al que en las dos le dieron

De quien no supo de celos
de quien no tuvo prejuicios
y así le llegó la muerte
en perfecto y sano juicio
De quien no bañó con vino
su estómago y sus desgracias
y que en sus ochenta años
no vivió la democracia”

El Notario crupier, Quique González

En la canción “Un arma precisa”, Quique González, dice:

“El Notario repartía

DNI´s como un crupier

tú me hablabas de energía

yo quería desaparecer…”

“Testamento” (sin más), Silvio Rodríguez

Silvio Rodríguez también tiene una canción que se llama “Testamento”:

“Como la muerte anda en secreto, y no se sabe que mañana, yo voy a hacer mi testamento

Para “Los Perros del Boogie” lo peor es ser Notario

Los Perros del Boogie dicen en “De nada sirve hacerse mayor” que:

Yo no quiero hacerme mayor, ni ser un abogado o juez instructor; Notario o funcionario, no hay cosa peor”

Los Notarios sin papeles de “M-Clan”

M-Clan canta en “Juerga general” que “los Notarios han perdido los papeles”.

Más testamentos con “Héroes del Silencio”

Los Héroes del Silencio decían en “Para siempre” que “donde el hombre se asfixia, escribe un testamento”.

Notarios en los bares con los “Café Quijano”

En “La taberna del buda”, los Café Quijano cantaban:

“En una esquina un presidiario, justo en la barra enfrente,

hay un Notario; un separado con una viuda hace pareja con la

amiga de la viuda, hace pareja con la amiga de la viuda”.

El testamento a modo de herencia, que cantaba Luis Eduardo Aute

Aute se refería al siglo XX cuando cantaba aquello de que “el siglo está agonizando y el testamento que va a dejar”. Este temazo llamado“Libertad” forma parte del que para mi es su mejor álbum: “Alma”.

El siglo está agonizando

Y el testamento que va a dejar

Es un orden que quiere ocultar

El preciso compás del azar;

Hay qué seguir respirando

Si no estás tú, libertad

Libertad, liiiibertad, libertad

Hasta a una SL le canta Jorge Drexler

Hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada dice Jorge Drexler a quien le descubrí de casualidad esta canción volviendo este verano de Portugal tras parar a hacer noche en Córdoba. Unos días después me compré el disco.

Hay tráfico

Créditos

Cláusulas

Salas vip

Hay cápsulas hipnóticas y tomografias computarizadas

Hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada

Sabina, el rey de las canciones de Notarios

“En todos menos tú” de Joaquín Sabina se traía a colación a un pobre Notario de Pamplona. Por lo visto estaban en Madrid todos menos “ella” y entre esos todos, el célebre Notario de Pamplona que “venía a la movida”.

“Que sufran por amores los dictadores y los Notarios”, decía el propio Sabina en esta preciosa canción titulada “Esta noche contigo”. ¿Qué le habremos hecho a Sabina para dejarnos tal mal equiparados en materia de sufrimientos?

Joaquín Sabina parece ser que tuvo o quiso tener relación con la hija de un Notario al que el cantautor no le debía caer precisamente en gracia. Dicen que podría ser la explicación a la  fijación que tiene por los Notarios y los temas notariales.

También nos alude en “Nos sobran los motivos”:

“…Este Notario firma lo que escribo

Esta letra no la protestaré

Ahórrate el acuse de recibo…”

En los últimos meses me he metido una sobredosis de Sabina revisando todos sus viejos (bueno, algunos no tanto) álbumes, lo que me ha servido para reencontrarme con dos estupendas canciones que hablan una de dictar testamento y la otra de una arpía que registró a su nombre el adosado del protagonista de la historia. Supongo que la arpía debía tener un poder, pues en caso contrario no habría forma de que registrara la propiedad a su nombre, sin que el marido lo supiera. Esto me hace pensar en aquel post que escribí sobre las facultades de los poderes.

Esas dos canciones son “A mis cuarenta y diez” del álbum “19 días y 500 noches” y “Pero qué hermosas eran” del mismo álbum.

A mis cuarenta y diez,

cuarenta y nueve dicen que aparento,

más antes que después,

he de enfrentarme al delicado momento

de empezar a pensar

en recogerme, de sentar la cabeza,

de resignarme a dictar testamento

(perdón por la tristeza).

Para que mis allegados, condenados

a un ingrato futuro,

no sufran lo que he sufrido, he decidido

no dejarles ni un duro,

sólo derechos de amor,

un siete en el corazón y un mar de dudas,

a condición de que no

los malvendan, en el rastro, mis viudas.

Mi primera mujer era una arpía,

Pero, muchacho,

El punto del gazpacho

Joder si lo tení­a,

Se llamaba digamos que Sofí­a

Un mal dí­a

Me puso las maletas

A los pies de la estatua, de un poeta,

Que está, inmortalizado,

En su glorieta

Después de, no se asombren,

registrar, a su nombre,

Mi chalet adosado,

Mi visa, mi pasado,

Su prisa y su futuro,

Dejándome tirado

Y sin un duro

Si alguien quiere curiosear sobre Notarios en el cine aquí tengo unas cuantas pelis y series con Notario de por medio. Parece que la música nos coloca en un papel completamente distinto al cine, en el que solemos ser rancios tipos de traje, gafas de pata, serios y circunspectos. En las canciones parece que podríamos ser algo más marchosos y menos asquerosos. Por mi parte, yo me apunto a la movida con el Notario de Pamplona….

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario

PD: Esta no es una canción de notarios … ¡gracias Alejandro¡


 

5 comentarios

  1. Alejandro Sánchez-Ros Sánchez

    Muy divertida tu entrada en el blog.
    En tono distendido, un amigo me decía que había una canción de los 80, del grupo británico Durán Durán, que estaba dedicada a los notarios. Me podía esperar cualquier cosa, conociendo su desconocimiento de la lengua anglosajona, y me mandó el siguiente enlace, que me dejó estupefacto y sin palabras:

    https://www.youtube.com/watch?v=HGDmBLAPikU

    Claro que no iba a ser yo el que le dijera que lo que cantaba Simón Le Bon en dicha canción no tenía relación alguna con los fedatarios ingleses….

    • Hola Alejandro:
      Si me das permiso, incluso enlace a lo de Durán Durán… que bueno¡
      Diremos, “ah, y esto no es una canción de notarios” .. aunque lo parezca.
      Gracias por la aportación, saludos, Justito El Notario.

      Si te ha parecido bien o te ha resultado útil mi contestación, puedes invitarme a una caña o hacer un donativo a una ONG; si quieres más información pincha aquí

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