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Grabar los otorgamientos de escrituras

Seguro que más de uno quedaría puesto en evidencia si se pudieran grabar los otorgamientos de las escrituras. A mí ayer me hubiera encantado grabar la firma de estas dos. Tuve el repertorio completo de preguntas clásicas aunque todas, absolutamente todas, me fueron formuladas en tono impertinente o insolente. De hecho me fui bastante molesto, casi desolado (yo soy así), de aquella casa en la que además de otorgantes y testigos, había un acompañante para cada uno de los otorgantes, dos abogados y hasta algún vecino curioso. Al final lo de ser accesible, bromista y campechano parece que puede jugar en contra de uno. Me sentí firmando en tierra hostil.

De vez cuando oigo a algunos hablar de grabar los otorgamientos de las escrituras. A veces se utiliza como una amenaza. “Os ibais a enterar los Notarios”. Pues yo rezo casi todas las noches: “¡Qué los graben¡ ¡qué los graben¡”

Estando todos los otorgantes en mi notaría, excepto uno, los que estaban en la notaría comunicaron que esta persona no podía salir de casa por causa de enfermedad (y no lo habían dicho antes porque fui yo el que dije que era necesario que firmara y hasta ese momento nadie había contado con él) y me hicieron la típica pregunta:

¿Podemos firmar unos en la notaría y otros en la casa?

No, salvo que actúen unos en representación de otros y luego se ratifique. Es por lo que se llama la unidad de acto. Nadie traía un poder para representar a nadie, ni la conflictividad del asunto (que llevaba años sin resolverse), ni la edad y salud de los otorgantes, aconsejaba recurrir a la figura del mandato verbal.

Antes de salir hacia la casa donde iba a tener lugar el otorgamiento, también nos informan que uno de los otorgantes no puede firmar por lo que será necesaria la presencia de testigos. Entonces viene la segunda pregunta:

¿Para qué hacen falta los testigos, si mi hermana firma con el dedo?

Pues porque firmar con el dedo no es firmar y como no es firmar en estos casos es exigible la presencia de testigos. Tengo casi listo, aunque no acabo de darle salida, un post sobre los testigos en los instrumentos públicos notariales. Al final parece que el gato al agua se lo va a llevar Que Aprendemos Hoy

Por fin logramos terminar la escritura tras resolver los problemas que expliqué el otro día en este post. Problemas, por cierto, que los asesores legales de las partes no habían resuelto previamente y que tuvimos que resolver sobre la marcha, en los minutos anteriores a la firma con el consiguiente retraso que se acumuló al ocasionado por la intervención de la persona enferma y de la que no sabía/podía firmar. Los asesores estaban resolviendo un asunto enquistado desde hacía más de 15 años, limando las asperezas entre las partes y consiguiendo un buen acuerdo para todos, que se iba a plasmar en ese par de escrituras, pero llegado mi turno, el turno de la notaría, surgieron esas cuestiones del post que también había que resolver con el consiguiente incremento del retraso respecto del horario inicialmente previsto para la firma. Son incidencias de la pre-firma que parece que siempre desesperan a todos los interesados en el asunto a resolver. Algo apunté en mi ya “famoso” post del Bocadillo (que hasta tuvo su secuela).

Una vez en la casa, continúa el acoso y derribo:

¡Ya era hora de que llegaras¡

Señora, si me he retrasado es porque ustedes no me habían dicho que había un enfermo (bueno en realidad he sido yo quien ha dicho que tenía que firmar y ustedes no han dicho que estaba enfermo hasta el último minuto), ni que había una persona que no firmaba. No comprendo además tanta prisa cuando estamos arreglando una situación que se tenía sin resolver desde hace dieciséis años y que tenían arreglada con un documento privado.

¿Puede un testigo firmar y marcharse antes de la lectura? Es que tiene que volver a casa con los chiquillos

No. ¿Cómo va a ser testigo de algo si se va? Es de cajón, ¿no? Si se tiene que ir, traigan a otro y yo lo corregiré en la escritura.

Mi hermana está enferma, ¿puede firmar e irse?

No. La escritura tiene que leerse y explicarse en presencia de todos y luego firmarse. Yo tengo que cumplir con mi obligación y no puedo dejar de hacerlo.

Pero si ya sabemos lo que dice, porque nos lo han explicado los abogados, ¿puede darse prisa, firmamos y nos marcharnos?

Ya le he dicho que no. Insisto, yo tengo que cumplir con mi obligación y no puedo dejar de hacerlo. Luego si surge algún problema, no quiero que puedan salir ustedes con aquello de “el Notario no me leyó, no me dijo, no me explicó”.

Limando asperezas

Tras la firma, la más impertinente de todos, intentó limar asperezas autocalificándose de mala (“yo, es que soy muy mala”, “pues yo soy bueno” le dije y ella me dijo “no, tu también eres malo”) y gastando alguna broma sobre mi altura y la de una lámpara que colgaba muy baja del techo. Ya no me sirvieron de nada, casi fue peor que me continuara hablando. No di la mano a nadie y me largué de allí.

Al salir de la casa, uno de los acompañantes intentó disculparse por lo sucedido con un “ellos no entienden de estas cosas”. No me reconfortó en absoluto a esas alturas.

Grabar o no grabar

Así que me hubiera encantado que este otorgamiento hubiera quedado grabado, aunque, como habría que advertirlo previamente, probablemente todo hubiera sido completamente distinto a como sucedió. El problema no fue que me preguntaran todas estas cosas pues yo siempre cuando alguien azorado o disculpándose pregunta alguna cosa, siempre le digo “cada uno sabe de lo suyo, pregunte sin reparo”; el problema fue el modo en que todo sucedió, el modo y la manera en que todas esas cuestiones me fueron siendo planteadas según surgieron en un intervalo de aproximadamente dos horas.

Grabar los otorgamientos podría transformar la actitud y naturalidad de la gente y los convertiría en otra cosa distinta (“le advierto de que por exigencia de la Orden XXX este otorgamiento va a ser grabado”; es usted Fulanito de Tal “sí”, vive en tal sitio “sí”….), en artificios irreales de disminuido alcance probatorio, salvo para los Notarios que podríamos tirar por los suelos aquello de “el Notario no me leyó, no me dijo, no me explicó”. Por la parte de los otorgantes la comunicación no verbal (les aseguro que la verbal escasea en muchos casos si el Notario no pone de su parte) adquiriría gran importancia y su interpretación en manos de expertos y jueces podría ser una bomba de relojería.

Así que casi que voy a preferir que las cosas sigan como están y continuar lidiando impertinencias e impertinentes todos los días.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

6 comentarios

  1. Jose Luis Lucas-vaquero

    Buenas tardes
    Le expongo, mi sorpresa cuando voy a retirar la escritura y la factura que me pasan asciende a 588€ por la compraventa de un local comercial por valor de 9100€, después de reflexionar, creo y entiendo que es un poco exagerada, y estaría dispuesto a reclamar pero no antes de informarme y por eso le solicito que me diga si alguno de los conceptos expuestos no son de acuerdo con la escritura formalizada
    Derechos 2 aranceles 98,85€
    1 copia autorizada 4 aranceles 61,60€
    1 copia aut. Elec.4 aranceles 61,60€
    2 cop. Simple 4 aranceles 34,86
    1 cop. Simple electr. 4 arancel 17,43€
    51 exceso caras 7 aranceles 153,26€
    4 diligencias 12,02 €
    Certificado catastral 25€
    Timbre 26€
    Total 464,62€+ 21% IVA= 588€

    Muchas Gracias de antemano
    Un saludo

    • Buenas tardes José Luis:
      Pues lo único que me podría resultar “excesivo” es el exceso de caras puesto que le computan 51 folios de escritura matriz y eso para una compraventa de local son muchos folios.
      NO sé si le ha vendido una sociedad, si es un edificio grande con una descripción y normas de comunidad muy largas, no sé si la nota del registros ocupa muchas hojas o si ha habido muchos pagos que acreditar … pero yo mismo hoy he vendido una plaza de garaje y la escritura tiene 32 folios, así que hasta 51 hay mucho papel.
      Por lo demás, todo ok. Confirme que los folios son correctos, tal vez haya habido un error al contar.
      Saludos y gracias, Justito El Notario.

      “Si te ha parecido bien o te ha resultado útil mi contestación, puedes invitarme a una caña o hacer un donativo a una ONG; si quieres más información pincha aquí

  2. Oscar Frías Beltran

    Que razón tiene Sr Notario, si le hablan así al notario imagínese a los empleados, la de lindezas que tenemos que aguantar y cada vez esto va a peor, entre las cláusulas suelo las preferentes, los gastos de constitución de hipoteca , etc… la gente va a la notaria con el cuchillo en la boca, todos los días le tengo que recordar a algún cliente, con una sonrisa y mucha paciencia que estamos para ayudar, no para engañar. En fin es la época que nos ha tocado vivir y habrá que lidiarla lo mejor posible. Muchas gracias por sus post.
    Un saludo de un oficial de Notaria en Madrid

    • Hola Óscar:
      Hace tiempo nos encontrábamos en Twitter, ahora coincidimos menos, no?
      Me alegro de recibir tu participación y de tu comentario.
      Mi posts me liberan y creo que ayudan a comprender mucho de nuestra labor. Una cosa que me sorprende (teniendo en cuenta como son las RRSS) es que no suelen meterme mucha caña, con lo que entiendo que sorprendo y tal vez convenzo….
      Lo dicho gracias, un abrazo. Justito El Notario.

      Si te ha parecido bien o te ha resultado útil mi contestación, puedes invitarme a una caña o hacer un donativo a una ONG; si quieres más información pincha aquí

  3. JOSE JAVIER CUEVAS CASTAÑO

    ESto nos pasa por ser asequibles y prescindir del boato y rito que rodeaba a nuestros predecesores. Tendremos que volver al traje negro, la barba, el sombrero, los impertinentes y la presencia e interposición del oficial oficiante y distanciador que nos acompañe, nos lleve la cartera, pida los carnets , escuche nuestra lectura y explicaciones en actitud de éxtasis reverncial y pase luego el documento para la firma de los intervinientes.
    Al igual que en las gasolineras creo que no es bueno para nadie tanto autoservicio.
    La toga , la peluca blanca y el alguacil no estorban.

    • Estimado compañero:
      Me da gran alegría leer tu comentario, porque no podría estar más de acuerdo.
      Me viene a la cabeza esa anécdota que tantas veces oí a mi padre, cuando en su primer destino un paisano, durante la firma en presencia del oficial, osa querer preguntar algo al Notario (mi padre), recibiendo la enorme reprimenda del oficial que le dice: “no te había dicho que al Notario no se le molesta…las preguntas me las haces a mí”.
      No se añora ningún tiempo pasado, pero ahora algunos (y no eran jóvenes estos otorgantes precisamente) han perdido completamente la compostura.
      Gracias por la participación y el comentario.
      Un abrazo. Justito El Notario.

      Si te ha parecido bien o te ha resultado útil mi contestación, puedes invitarme a una caña o hacer un donativo a una ONG; si quieres más información pincha aquí

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