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Chistes y anécdotas notariales: Episodio V

Linderos

Esta anécdota es de cuando las certificaciones catastrales no incluían a los propietarios colindantes:

– Dígame los linderos de su casa. A la derecha, entrando…

– Pues, a la derecha entrando están el perchero y el paragüero.

San “Firmín”

Vistos en Twitter el 7/7 de 2016:

Feliz día de San Firmín a tod@s los notarios.

Hoy es el patrón de los Notarios: San Firmín.

Feliz San Fermín para los pamploneses !! Feliz San Enfermín para los convalecientes !! Feliz San Firmín para los Notarios !!

Reconozco que me hicieron gracia, no recuerdo de sí hasta el punto del retuiteo, pero unos días después enfadado por algún otorgamiento apresurado que sufrí, fui yo el que tuiteo:

Estoy hasta los mismísimos de los de las prisas en firmar, que serán luego los del Notario no lee, el notario no explica y que VIVA SAN FIRMÍN, ¿NO?

De nuevo, los testamentos

Una Sra. al salir de la notaría pregunta a su amiga que la ha acompañado a otorgar testamento:

– ¿Testamento abierto? ¿Porqué es abierto? ¿Porque lo puede ver todo el mundo?

Y la otra contesta:

– No, es abierto porque se puede cambiar.

Comisión de apertura

Unos señores mayores firman una póliza de préstamo personal y surge una duda con la comisión de apertura.

– La comisión de apertura son 250 euros, – dice el Notario.

– ¿Eso que significa?, – pregunta la Sra.

– Lo que pagan hoy por aperturar, es decir, por firmar el préstamo, – responde el Notario.

– ¡Ay hijo que apuro¡, no sé si llevo tanto encima, – dice la señora echando mano al bolso.

Opositores a notarías

Es usual que los opositores a notarías padezcamos una especie de dislexia, derivada de la rapidez con la que es necesario hablar para exponer los temas dentro de tiempo.

Aquí tenemos varios ejemplos de ello:

Cantando el tema de las servidumbres legales un opositor con mucha contundencia hablaba de las servidumbres del Artículo 570 del Código Civil a las que denominó como de paso de ganado, de cañada, de cordel y de MAREJADA.

Un opositor cantando en lugar de pagar el canon, se empeñó en “cagar el panon”

Y la última:

No era de los más habituales pero entre los tratadistas que figuraban en mis temas, se encontraba ORTEGA PARDO, al que confundí con ORTEGA CANO haciendo brotar una instantánea sonrisa en mi preparador. 

De nuevo, el usufructo

En una de las notarías que un compañero tuvo que sustituir por estar vacante, la oficiala le contó que en una ocasión se había presentado un señor muy enfadado. Su hermano había fallecido en estado de soltero, sin descendientes, ni ascendientes y lo que le dejaba en su testamento no se ajustaba a sus expectativas. Así que expuso en la notaría su estrategia para con los demás herederos:

– Como no me dejen los “misfrutos”, me voy al abogado y les pongo un “entredicho”.

Cláusula suelo y expresión manuscrita

Para terminar, transcribo la anécdota que María F. me hizo llegar hace unas semanas  a través de los comentarios de este blog:

Tengo el atrevimiento de escribirle para contarle una anécdota notarial aún sin formar parte de su gremio, pero desde la legitimidad que me confiere la gran cantidad de horas que he pasado entre pasillos, despachos de oficiales y sala de espera de la notaría de mi pueblo.

No soy más que uno de esos apoderados de banco a los que tanto quiere, con la particularidad de que llevo casi veinte años en la misma plaza y firmando en la misma notaría por la que han pasado varios de sus compañeros.

La anécdota que quiero contar ocurrió hace poco tiempo como consecuencia de la aplicación de la ley referente a las medidas de refuerzo a la protección de los deudores hipotecarios cuando se pactan límites a la variabilidad de tipo de interés (cláusulas suelo y techo).

Acudí a la notaria con un cliente (este tipo de personas que saben de todo lo que se les habla más que nadie y además necesitan demostrarlo) para firmar la novación de un préstamo con garantía hipotecaria en el que en su día se había pactado la citada cláusula suelo.

Ya en la sala de firmas, el Notario leyó la escritura de novación. Después el Notario, de forma especialmente pausada y mirándole a los ojos, le explicó al otorgante los motivos por los que debía escribir de su puño y letra el texto en el que declaraba conocer la existencia de la cláusula (la expresión manuscrita). Luego el  Notario le preguntó al cliente si lo había entendido. El cliente contestó casi ofendido que lo había entendido perfectamente, así que se le proporcionó un folio en blanco, destapó su pluma y comenzó a escribir lo que previamente había leído. Media hora tardó en copiar el párrafo, eso sí, con una caligrafía envidiable.

Cuando salimos de la sala me comentó muy serio y con voz solemne: “Le he hecho un favor al Notario terminando de escribir yo la escritura: espero que esta vez no me cobre”.

 

Tendría que decirle a María F. que su anécdota la entiende todo el mundo, a diferencia de lo que se manuscribe y de la propia manuscrita que no los entiende nadie. Nadie entiende que tenga que venir a escribir a la notaría.

Como siempre, gracias a los suministradores de los Chistes y Anécdotas que en este Episodio V han sido Antonio, Pilar, Pablo, Carlos y María F.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

2 comentarios

  1. Hola
    Me decido a contarte una anécdota que os toca, que ya he contado alguna vez en mi blog. Fue en Castellón, mi primer destino y me la contaron un notario de allí
    Una persona se presentó en la Notaría y cuando le preguntaron quién era, dijo. “soy el tercero hipotecario”. El Notario en cuestion, ante semejante afirmación fue a él y le dió un abrazo.
    -A mis brazos, toda la vida hablando de usted, y hasta ahora no había tenido el gusto de conocerle.

    Espero que te sirva, o te haga sonreir al menos
    Un abrazo

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