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¿Dejaría usted que fuese un administrativo el que le diagnosticara su enfermedad?

Presiento que su respuesta es que NO, TAJANTEMENTE NO, ¿VERDAD?

La misma respuesta correspondería dar si la pregunta fuera: ¿Dejaría usted que fuese el oficial de la notaría el que le explicara su escritura? Los digo por aquellos casos en los que alguien me dice que es el oficial de una notaría el que le explica la escritura a los otorgantes, limitándose estos a firmar (y poco más) en presencia del Notario. Todo el mundo sabe (¿o no lo sabe?) que es el Notario quien la ha de explicar a los que firman. Le aconsejo a usted, lector, que no vuelva por aquella notaría donde no sea el Notario el que le explique lo que haya ido a firmar. ¡A ver si va a ser este el secreto de los macros….¡

A mí no me gusta nada que me digan que no explique una escritura alegando que ya se la han explicado a ustedes fuera o porque se la han explicado en el Banco. Me enfado (¡y mucho¡) cuando me lo dicen y replico que estoy cumpliendo con mi obligación o que luego no quiero escuchar eso de que “el Notario no me explicó” aunque podrían decírmelo igualmente habiéndolo hecho, pero entonces tendré la conciencia tranquila y ya no será lo mismo.

Por otra parte, estoy seguro de que usted no le diría nunca a un médico cuando entre a la consulta:“No me ausculte, ni me haga placa, que ya me ha dicho el de fuera que tengo una bronquitis, que beba mucha agua y que me tome el FLUOMICIL cada ocho horas”. ¿Verdad que no? ¡Pues es exactamente lo mismo que no ha de hacerse ante el Notario¡

diagnostico notarial

Algunas cosas son de perogrullo, de cajón, son las verdades del barquero, pero hace falta repetirlas. Hasta la saciedad si es necesario.

Hace un tiempo, vía comentario, me decían en mi blog:

“Ahora en el despacho hemos dado con un Notario de los que se toma el trabajo de leerte, y digo de “leerte” con todas sus letras, que ya quedan pocos, pues la mayoría realizan un medio gargareo atropellado lo más rápido que le permite la garganta y tras el que te quedas prácticamente igual que cuando se inició la lectura; de los que se estudian personalmente los temas y no lo dejan todo en manos de sus oficiales, de los que descienden a muchos de los dramas personales que circulan por las notarías dando toda la humanidad posible, de los que trasladan seriedad; de los que, en definitiva, por todo esto va uno a consumir los servicios de un Notario. Profesionales que hacen que la figura del Notario tenga la fuerza que antaño se le atribuía y que ahora por causas diversas está dejando de tener el peso social que tenía”.

Yo creo que el asunto queda claro.

Hasta otra, un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

2 comentarios

  1. Carlos Jiménez Alonso

    Pues es verdad que a veces el notario no explica la escritura o simplemente no está en la notaría y le sustituye un oficial de confianza. Recuerdo que cuando protocolizamos la venta de la vivienda familiar, fue un oficial quien leyó la escritura de compraventa y la firmó delante de nosotros en una notaría de Valladolid una tarde de Agosto de 2016. Nos atendió en todo momento un empleado con profusa melena, y que portaba pantalones vaqueros y una camiseta con el logo de los Rolling Stones (la famosa lengua). Evidentemente no era el notario, y así nos lo comunicó,-dicho ésto en su descargo-. No nos pareció serio y así se lo hicimos saber. No me molestó tanto la sustitución como su dejadez y desaliño indumentario. En una notaría, las formas (incluido el atavío) no dejan de ser importantes. Yo, como abogado, no se me ocurre presentarme en un juicio con vaqueros y una camiseta de los Rolling Stones. En todo caso comprensión con la vestimenta cuando arrecia la canícula. Pero hasta cierto punto.
    Atentamente.

    • Buenos días Carlos:
      Desearía que solo fuera “a veces”.
      Evidentemente a mi me parece fatal, pero se da el caso. Lo sé, me consta, pongo la mano en el fuego y no me quemo.
      En cuanto a la vestimenta, bromeaba hoy con algunos compañeros en Instagram sobre las corbatas y el verano. No la llevo todos los días, pero hoy la llevo y me encuentro a gusto. Otros días, le doy a la manga corta, lo reconozco.
      Pero nunca, como me ocurre ahora en el despacho de al lado vengo de pantalón corto … jajaja. Tengo a un traductor que lleva el pantalón mas cerca de las ingles que de las rodillas. En fin, compostura, decoro, saber estar. Estamos de acuerdo.
      Gracias, como siempre. Un abrazo. Justito El Notario.

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