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Opositores en capilla (“Getsemaní”)

Yo creo que cuando uno oposita y está a puntito de examinarse, en capilla, se siente como “Camilo Sesto” en Getsemaní … (que nadie se ofenda, por favor) 

La noche antes

Yo quiero decir
si puedo pedir
que apartes de mí éste cáliz
ya no deseo su amargura,
ahora quema, yo he cambiado
y no sé por qué he empezado.

Se analiza

Yo tenía fe
cuando comencé
ahora estoy triste y cansado
mi camino de tres (PÓNGASE LOS QUE CORRESPONDAN) años
me parece que son treinta
¿y qué más puede un hombre hacer?

Y piensa que va a suspender

Si he de morir …..
dime si es por qué he de ser mejor de lo que fui

Y se desea a sí mismo tener buena mano con las bolas

Quiero saber, quiero saber …
Quiero saber, quiero saber ….

Luego llegan los que siempre acompañan al opositor y le dicen que si suspende no pasa nada

Todos los problemas se sumergen

en el vino al tiempo de cenar …

Y el opositor ya tranquilo y seguro de sí mismo, después del examen y esperando la nota, les dice

No me molestéis, veo las respuestas 

esta noche nada malo va a pasar.

He oído cientos de veces (la sigo oyendo aún en el coche durante mis largos viajes) la BSO de Jesucristo Superstar y os juro que siempre me he hecho esta representación de Getsemaní. Cuando solo llevaba tres años de oposición y ya me parecían una eternidad, la cosa hasta me hacía gracia. Luego pasaron ocho años más y el asunto pasó a parecerme bastante deprimente … a fin de cuentas, estuve nueve veces en capilla …. pasé por nueve Getsemanís

A algunos el “momento Getsemaní” se les adelanta

Y llegan a tener un verdadero miedo escénico que puede resultar muy peligroso pues les impide estudiar normalmente en los días (o semanas) previos al examen tirando todo el esfuerzo por la borda. Algo tengo escrito sobre qué material llevar al examen, pero hoy quería tratar un poco el tema de los últimos días antes del examen y la forma de encararlos.

El especial sistema de convocatoria de nuestra oposición (especial y clásico pero también mejorado respecto de otras épocas …. no lo olvidéis opositores del presente, pues muchas generaciones nos hemos examinado y aprobado con condiciones de convocatoria y de viaje-desplazamiento muchísimo peores que las vuestras y esas condiciones formaban y forman parte del juego) sigue (¿y seguirá?) generando vuelcos en el corazón a muchos opositores que casi tienen que plantarse en pijama y zapatillas (el look habitual de un opositor que se precie y estudie en casa) en la estación del AVE o en el aeropuerto correspondiente. Bueno … si el opositor tiene la suerte de vivir en la España de primera o, según el caso, de dirigirse a ella.

Sin embargo, hay que dominar ese vuelco y hay que intentar sobreponerse y no hundirse por esta causa cuando ya hemos hecho lo más difícil de todo que es llegar a este momento. Como me decía hace unos días un opositor que dispone de nervios de acero: “Haré todo lo que pueda, como siempre; ya sabes que todo examen y situación es diferente pero intentaremos aguantar en la silla. Esa es la actitud. Así que yo le respondí: “¡Ánimo¡ Es importante sobreponerse a un cambio de convocatoria, a muchas horas de espera o a una mala noche previa al examen. Algunos se vienen abajo con estas sorpresas. Tu mantente tranquilo en la medida que puedas hacerlo. De ese modo, se tiene mucho ganado. Yo siempre aguanté en la silla: 6 de 6 veces. Con un par”.

Otra opositora me decía, unos días antes, que estaba a punto de entrar en capilla

“Me gustaría compartir contigo mi desesperación con la oposición. Estoy a tres semanas del primero y a nada de tirar la toalla. Cinco años de bloqueo cada vez que llega el examen“.

Yo de ti – le dije – me iba directa al médico. No puede volverte a pasar de ninguna manera. Aunque medicarse a tan pocos días vista del examen es un riesgo, puesto que a lo mejor (a lo peor más bien) te causa somnolencia, atontamiento, perdida de concentración, sequedad de boca, mareos … y no hay margen para experimentos. A tan pocas fechas del examen, alguna consulta psicológica me imagino que será inefectiva y te quitará tiempo de estudio, pero mejor sería perder algo de tiempo que perderlo todo. Creo que esto tiene que salir de ti. Quítate presión. Los temas te los sabes, están en tu cabeza. Si sigues así tendrás que dejártelo. Engaña a tu cerebro para que crea que te lo vas a dejar porque no puedes seguir de este modo. Liberarás tensión, pero tienes que procurar creerte que es tu última oportunidad. Es más, yo creo que lo es si vuelves a recaer en lo mismo … AHORA O NUNCA. Estás más cerca por esta salida que por ninguna otra. No dejes pasar la oportunidad… si te hace falta, te hago la prueba de la manta

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

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