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Sucesión testada de británico no residente

Supuesto de hecho

Británico no residente en España muere testado. Bajo testamento otorgado ante Notary Public a doble columna que se encuentra debidamente traducido y apostillado. El testamento se registró en nuestro Registro General de Actos de Última Voluntad del que tengo Certificación acreditativa de que es el último (y único) otorgado por el causante. Contiene professio iuris. La heredera es la esposa del causante que deja tres hijos. El testamento es posterior al Reglamento de Sucesiones y la muerte se produjo en Febrero de este año. Se refiere a los bienes del testador en España. Me consta que aunque el causante venía habitualmente a España, una fulminante enfermedad le impidió otorgar testamento aquí como hubiera sido su deseo.

Por si llama la atención, cito la resolución de la DGRN de 8 de Julio de 1970 (no sé si existe alguna otra) que hace referencia a la inscripción de los testamentos otorgados en país extranjero que deben (pueden) inscribirse en el Registro español de Actos de Última Voluntad, “siempre que se presenten en él con tal objeto y reúnan las normales garantías de autenticidad”, debiendo hacerse mención en la ficha que se extienda, a la citada Resolución.

Tengo en mi poder el certificado de defunción británico que está sin traducir y sin apostillar.

A priori, tengo claro que debo pedir la apostilla de la defunción (no la traducción porque es un documento sencillo que entiendo) pero dudo de si hace falta algo más para complementar ese testamento. No sé si algún tipo de testimonio por mi parte (Artículo 36 del Reglamento Hipotecario) podría resolver el tema.

“Artículo 36

Los documentos otorgados en territorio extranjero podrán ser inscritos si reúnen los requisitos exigidos por las normas de Derecho Internacional Privado, siempre que contengan la legalización y demás requisitos necesarios para su autenticidad en España.

La observancia de las formas y solemnidades extranjeras y la aptitud y capacidad legal necesarias para el acto podrán acreditarse, entre otros medios, mediante aseveración o informe de un Notario o Cónsul español o de Diplomático, Cónsul o funcionario competente del país de la legislación que sea aplicable. Por los mismos medios podrá acreditarse la capacidad civil de los extranjeros que otorguen en territorio español documentos inscribibles.

El Registrador podrá, bajo su responsabilidad, prescindir de dichos medios si conociere suficientemente la legislación extranjera de que se trate, haciéndolo así constar en el asiento correspondiente”.

Consultado el tema con un compañero especialista en esta materia al que agradezco su llamada y al que le comunico por este cauce que el asunto no ha tenido aún resolución, emito con su inestimable ayuda, el siguiente …

Dictamen (sin perjuicio de otro mejor fundado como decíamos en la oposición)

La apostilla de la defunción es un simple problema menor que solo requiere tiempo y dinero.

Resuelto este asunto, tendríamos dos opciones:

  1. Que en base al Artículo 36 del Reglamento Hipotecario yo, el Notario, haga constar que en el Reino Unido no existe Registro Oficial de Últimas Voluntades y por tanto que no se precisa aportar certificación de registro alguno, cosa que me parece bastante absurda porque es casi como acreditar que el Sol sale por el Este y se pone por el Oeste por lo que perfectamente podría prescindir el Registrador, conforme al mismo precepto, de mi aseveración o informe haciéndolo constar en su asiento, bajo su responsabilidad.
  2. O que se haga la GRAND PROBATE que es un documento judicial que valida el testamento que en el Reino Unido no es más que un documento privado y no público como en España, porque allí salvo en Londres tienen (aunque esto sea discutible y discutido) otro tipo de notarios.

Siendo británico no cabe certificado sucesorio, así que, repito o Últimas Voluntades (o prueba de que no es posible obtenerlas) o GRANT PROBATE.

testamento británico justito

La prueba del algodón

Con estas, intenté pasar la prueba del algodón con un Registrador amigo al que pregunté esto:

“Si te presentara como título sucesorio de un británico, un testamento hecho ante notary public a doble columna y apostillado, inscrito en el Registro General de Actos de Última Voluntad (sí por raro que parezca por inusual), más defunción británica apostillada y últimas voluntades españolas (con mención a ese testamento que te digo), ¿me pedirías algo más?”

Y esta fue la respuesta para mi sucesión de británico

“Entiendo que cuando hablamos de testamentos ingleses necesitamos en todo caso lo que se denomina GRANT OF PROBATE. Es decir, que se presente el testamento ante el Tribunal más cercano al domicilio del difunto para que el testamento sea adverado. Es una formalidad que cuando he tenido una sucesión de un británico siempre se me ha aportado. Si el testamento se hubiera otorgado ante Notario español y para los bienes de España no haría falta ese requisito pero el notario británico no es como vosotros“.

Y así quedó la cosa, porque esa herencia está todavía sin resolver, como ya he dicho.

Tengo posts pendientes sobre la llamada optio iuris implícita para los testamentos sin professio iuris, sobre la acreditación del domicile y sobre los testamentos relativos (exclusivamente) a los bienes en España. A ver si termino de aclarar mis ideas. Para ello será fundamental el trabajo de MAC, mi preparador, que ha escrito este fabuloso libro.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

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