Inicio / Off Topic / “Porque hoy ya es viernes, lo dice el ladrillo”

“Porque hoy ya es viernes, lo dice el ladrillo”

Mi viejo amigo Julián me aficionó a Loquillo cuando íbamos juntos al colegio, hace ya muchos años. Gracias a Julián descubrí y sigo disfrutando de algunas canciones no tan conocidas de Loquillo como Avenida de la Luz. Recuerdo perfectamente a Julián, melancólico, en trance, mientras escuchábamos aquella canción.

“Es un buen lugar para acabar borracheras…

el Heartbreak Hotel de mi ciudad…”

Pero, sin duda, si asocio a Julián con una canción de Loquillo es con “Fin de Semana”.

Odio los lunes.
Odio los martes.
Odio los miércoles también.
Odio los jueves,
todos los jueves.
Cobro los viernes, te invitaré.

Porque hoy, es fin de semana.
Odio los lunes.
Odio los martes.
Odio los miércoles también.
Odio los jueves,
todos los jueves.
Cobro los viernes, te invitaré.

Porque hoy, es fin de semana.

Julián introdujo una variación en aquella canción de “El Loco”. En los ladrillos vistos de una de las aulas que compartimos durante el BUP, escribió en su cuidada letra (que aún hoy reconocería) y en tamaño lo suficientemente pequeño para que no fuera visible para los profesores, los cinco días de colegio de la semana y un poquito más grande que los demás escribió “VIERNES”. Desde aquel momento nosotros tomamos por himno la canción a la que le añadimos un “porque hoy es viernes, lo dice el ladrillo”. Contábamos los días de la semana con la canción de Loquillo y con nuestro particular calendario escrito por Julián en los ladrillos de la clase. Cuando llegaba el viernes por la tarde salíamos como locos del colegio.

Debo de guardar alguna cosa escrita por Julián. Recuerdo especialmente un verano en Águilas en el que yo recibía cartas suyas que me escribía desde la “puta mili”. Escribí y recibí muchas cartas durante algunos años. Lástima que en un arrebato de orden, tirara la mayoría a la basura.

Lo que sí conservo es un viejo casete que me debió de grabar Julián quien, por supuesto, tenía todos los discos de Loquillo. La dedicatoria no podía ser otra (aunque teníamos 18 años…):

Por los viejos tiempos“. Verano del 86.

Ahora Julián y yo tenemos una ventanita en Twitter por la que nos hablamos de vez en cuando. ¡Qué tiempos aquellos¡ en los que como decía Martínez-Abarca (que también iba a nuestro colegio), nuestra única preocupación era reírnos.

Creo, Julián, que ahora si que nos tocaría brindar por los viejos tiempos…

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

Deja un comentario