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Discurso de un preparador a sus alumnos aprobados (promoción 1985)

Me ha llamado Ignacio García-Noblejas Santa-Olalla, Notario de Madrid y que lo fue, como mi padre, de Villacañas. Los tres coincidimos hace años en Villacañas por una visita de cortesía que le hicimos mi padre y yo. Tal vez la visita pudo ser por causa del asunto que me ocupó en el post “El Notario no puede heredar”. Ignacio también ha recordado esa visita cuando se lo he comentado, aunque no sabía que aquel opositor y yo (y Justito) fuéramos la misma persona.

Me llamaba porque quería hacerme unos comentarios sobre el post de los sordomudos, en concreto para mencionarme aquellas (cortísimas) Resoluciones de la DGRN de finales de los 80 que resolvían sendos casos relativos a la comparecencia de sordomudos en escrituras notariales por si estimaba oportuno hacer alguna referencia o mención a las mismas en mi post y también para felicitarme por el blog. ¡Hasta me ha dicho que ha sido comprador de cuellotortuga¡ Así que me ha dejado más feliz que una perdiz. Los compañeros me leen, nos leen, y hay más gente ahí fuera de la que pensamos que, de vez en cuando, se anima, como hoy Ignacio, a darte un telefonazo, y a decirte que continúes, que continuemos con la empresa de la divulgación y la comunicación notariales y que te dan una gran alegría como me la han dado él a mí hoy. Frente el acojonismo o el catastrofismo, también hay un movimiento inverso, al parecer.

En la misma mañana, Ignacio me ha hecho llegar las Resoluciones de marras, pero también (y me lo ha anticipado cuando hemos hablado) una preciosa, una impagable acta de manifestaciones por mi y ante mí, de esas que también me gusta autorizar a mi, de quien fue uno de sus preparadores, Antonio Uribe Sorribes, entonces Notario de Madrid y ya fallecido, con fecha veintidós de octubre de mil novecientos ochenta y cinco. Me dice Ignacio que relee este documento con muchísima frecuencia.

A partir de aquí creo que es mejor que quien hable sea Antonio Uribe  Sorribes. Veréis que sus palabras siguen teniendo gran valor para los que opositan, para los que acaban de empezar el ejercicio profesional, para los que estamos en el camino desde hace más o menos años y para los que están cerca de terminar de transitarlo y eso que ya han pasado más de 30 años desde que las escribió. Son estas:

I. Que en la noche de hoy varios Notarios electos, aprobados todos ellos en las últimas Oposiciones para la obtención del título de Notario celebradas en Madrid, que se han preparado bajo mi dirección, total o parcial para los ejercicios segundo y tercero de tales oposiciones, han tenido la atención y delicadeza de ofrecernos a mi esposa Herminia Ortega Román y a mí una cena de homenaje y de obsequiarme con una magnífica placa de plata en recuerdo de mi contribución al buen éxito por ellos obtenido en tal Oposición.

II. Que ha asistido también al citado acto, el Notario de Figueras Don Femando de la Cámara García que, junto conmigo, ha sido el preparador para el primer ejercicio de tres de los nuevos Notarios, Esperanza López Espejo, Álvaro Lucini Mateo y Antonio Florit de Carranza.

III. Que los Notarios oferentes de la placa citada han sido: Doña María Esperanza López Espejo, Don Alvaro Lucini Mateo, Don José María Madridejos Fernández, Doña María Elisa Basanta Rodríguez, Don José Castán Pérez-Gómez, Don José Manuel García-Lozano Zulueta, Don José Luis Elías Rodríguez, Don Vicente María de Prada Guaita, Don José Antonio Florit de Carranza, Don Diego de Dueñas Álvarez, Doña María Nieves González de Echávarri Díaz, Don Ignacio García-Noblejas Santa Olalla, Don Eduardo Fernández Medina, Don Francisco Antonio Arriola Garrote, Don Antonio Tomás de la Esperanza Rodríguez, Don José Gascuñana Sánchez, Doña Ana María Mateos Agut, Don Emilio Sánchez-Carpintero Abad y Doña María Pilar López-Contreras Conde.

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discurso-justito

IV. Que, mediante la presente acta, deseo dejar constancia fehaciente de:

A. Mi agradecimiento a todos los Notarios electos aquí presentes y a los ausentes por imposibilidad, por esta cena-homenaje y por esta placa conmemorativa con que nos habéis obsequiado. Quede constancia de que, aunque recibo el homenaje de la cena y la mencionada placa, con una grande e íntima satisfacción, entiendo que ambas cosas hay que imputarlas al gran cariño que todos vosotros me profesáis, y al que correspondo de corazón; puesto que poca importancia tiene lo que yo os haya podido enseñar y sois vosotros, con vuestros sacrificios, tesón y largas horas de estudio, los principales artífices del magnifico triunfo que habéis conseguido.

En nombre de mi esposa, y en el mío propio, muchas gracias a Don Antonio Florit por sus palabras de ofrecimiento y a todos por las que también habéis pronunciado.

B. Mi seguridad absoluta de que todos vosotros, por vuestra extraordinaria formación profesional y humana, seréis, desde el mismo momento en que toméis posesión de vuestras respectivas notarías, ya muy próximo, hasta el lejano día de la jubilación, unos buenos Notarios, que contribuiréis a mantener y, si ello es posible, elevar el prestigio de nuestro Cuerpo.

C. Y las consignas o recomendaciones, que como viejo Notario que soy y no Notario viejo, y como, en mayor o menor grado, vuestro preparador, quiero que tengáis, en la medida en que os sirva, como mi “penúltima” lección:

Que en vuestra nueva andadura, os importe, sobre todo, ejercer bien la profesión y dignificarla al máximo. Es una cosa muy seria ser Notario.

. En el desempeño de vuestra función notarial, podéis hacer mucho por el prestigio del Cuerpo:

Si os insertáis en la vida del pueblo en donde radique vuestra Notaría. Si os es posible, residid en el pueblo; o, en otro caso, procurad que vuestra presencia se note en el mismo y no se limite tan solo a la autorización de escrituras.

Si os interesáis por todos los problemas de los vecinos de los pueblos de vuestra demarcación y colaboráis en su resolución; no solo de los que tengan alguna repercusión notarial, sino de todos, de interés general, sin excepción.

Tened en cuenta que vais a formar parte de la comunidad del pueblo donde ejerzáis como Notarios; que soy vecinos cualificados; y que habéis de desempeñar el importante papel de ser consejeros, hombres buenos; sin que vuestro papel pueda quedar reducido a los simples límites de autorizar escrituras y, menos aún, a signar, firmar y rubricar.

Extremad al máximo el cumplimiento de vuestros deberes. En este punto:

Atended a todos los que acudan a vuestro despacho con igual cariño y dedicación. Lo mismo a los pobres que a los ricos; igual a los que os encarguen escrituras de importancia económica como a los que os encomienden actas incómodas o actos sin cuantía o de escasa cuantía.

Pero bien entendido que no hay que atender, sin más, todas las solicitudes que se os hagan. Cuando preceptos legales o morales impidan la autorización de escrituras o de actas hay que saber decir “No”. Tampoco os pleguéis a los caprichos de los otorgantes, cuando éstos quieran firmar escrituras a horas o en días extemporáneos, salvo casos justificados. Pues el Notario no es “guardabarrera” que deba estar a toda hora, y sin descanso, al pié del cañón.

Sabed escuchar. Muchas personas que irán a vuestros despachos habrán pensado mucho en cómo contaros su “caso” o exponeros su “problema”. Oídlas con atención; y aunque enseguida os deis cuenta de cuál es la solución al supuesto planteado, no las interrumpáis; dejadles terminar su exposición y, luego, dadles la solución que proceda.

En el desempeño de vuestra función notarial, no penséis jamas en los beneficios económicos que ella os pueda reportar. Lo importante es resolver jurídicamente el caso planteado y autorizar, si procede, la pertinente escritura. Los beneficios económicos vendrán por añadidura.

No adocenaros. Tanto si vais a hacer oposiciones entre Notarios como si no, seguid estudiando. El Notario tiene la obligación de estar al corriente de todas las modificaciones legislativas, de todas las corrientes jurisprudenciales, de todos los trabajos importantes publicados en las revistas jurídicas.

4ª. Tened un elevado sentido del compañerismo. Fundamentalmente con respecto a los demás Notarios. Pues todos los Notarios formamos un solo Cuerpo y hemos de estar unidos. Pero también respecto de los Jueces, Abogados, Procuradores, Secretarios de Juzgados y Ayuntamientos; en una palabra de todos aquellos que componen, en un sentido amplio, la familia jurídica.

. Tened también un elevado sentido de la vida corporativa. Si el Notariado os va a dar mucho, le habéis de responder, si sois agradecidos, con la máxima dedicación y espíritu de sacrificio.

En este aspecto, debe ser incondicional y decisiva vuestra colaboración con la Junta Directiva del Colegio; y, sí, como no dudo, tenéis condiciones para ello, preparad opositores a Notarías.

. Siempre, y sobre todo en estos primeros tiempos de vuestra andadura notarial que pronto va a iniciarse, consultad cualquier duda con vuestros compañeros más próximos, o con vuestros preparadores, que no por saber más que vosotros sino por tener más experiencia podrán ayudaros en la resolución de vuestros problemas de tipo notarial.

D. Por último:

a. Mi felicitación, mi más reiterada afectuosa enhorabuena, a todos vosotros por haber, conseguido brillantemente el entorchado de Notario, extensiva a los en su caso cónyuges o novios, padres y demás familiares, con mis mejores deseos de muchos éxitos en el ejercicio de vuestra profesión.

b. Mi sincero ofrecimiento de quedar a vuestra entera e incondicional disposición para todo aquello en que, para el futuro, pueda seros útil.

Gracias Ignacio por compartir con todos esta joya y gracias a tu maestro: Don Antonio Uribe Sorribes.

Particularmente opino que este documento cobra especial valor en estos complicados días. Me siento completamente identificado con esta filosofía del viejo Notario, una filosofía que procuro practicar a diario y que tiene su reconocimiento también casi a diario en mi despacho, con mis clientes, con la gente a la que explico y asesoro (más allá de mi estricta obligación) todos y cada uno los documentos que autorizo, aunque también me siento hoy absolutamente entristecido por lo que de manera mal intencionada o simplemente ignorante se está haciendo ver y creer al gran público, a la opinión pública, a los consumidores sobre mi colectivo profesional. Espero que disminuya pronto el vociferío y se vuelva a hablar con cordura sobre los temas que están sobre la mesa.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario

 

 

2 comentarios

  1. Querido Justito: yo también fui alumna de Don Antonio y recibí ese acta que no sé dónde está y hoy me has permitido releer…
    ¡Felicidades por combinar el Derecho con todo!
    Tu blog es magnífico no solo porque tú seas muy bueno, es que trabajas mucho. Entras entre los imprescindibles en estas épocas.
    Un abrazo.

    • Querida Adoración: Muchas gracias. La verdad es que no me faltan temas, ni ideas. Tener una notaría pequeña y buena organización ayuda. Por supuesto la guinda sois los 30 compañeros con los que comparto el día a día. Gracias por la participación y el comentario. Un abrazo. Justito El Notario.

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