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Creer en el destino y otros apuntes sobre la oposición

 

 

“Yo creo en el destino y creo que el tuyo era suspender tantas veces para tener ahora esta trayectoria que llevas con los opositores. Si hubieras aprobado a la primera, no sería lo mismo. Tu libro no tendría ni la mitad de las paginas y los veteranos no nos veríamos reflejados en ti y no tendríamos un ejemplo a seguir”.

 

Coño, que bonito. Gracias C, aunque “solo” supsendí tres veces …. Esto me motiva un montón, aunque yo estoy mas en la línea de lo dice Meg Ryan en “Algo para recordar”: “El destino es algo que hemos inventado porque no podemos soportar el hecho de que todo lo que sucede es accidental”.

¿Cuantos opositores ha habido y habrá que han suspendido el dictamen cuando estaban acariciando el aprobado final? ¿Y cuantos que llegaban “justitos” han pegado un sprint final y se han hecho con una de las plazas en liza? Pues, muchos y muchas. Quedan ahora mismo 83 días para enfrentarse al supuesto de hecho y os aseguro que nadie puede dar por segura (ni por perdida) su plaza.

Hay que labrarse el destino en estas casi 12 semanas.

De paso, voy a divagar sobre alguna otra cosa relativa a la oposición que tenía pendiente de desarrollar y que solamente apunto y someto a debate si alguno quiere opinar vía comentario.

 

“Yo me hice todos los temas”: ¿Leyenda urbana o afirmación matizable?

“En cuanto a hacerse los temas hay mucha leyenda urbana. Yo me hice todo el Civil, pero sobre la base de otros temas y del Castán y el Diez Picazo. El resto me fue imposible por falta de tiempo no de ganas. Me cuesta creer que un opositor desde la nada pretenda hacerse el temario. Salvo que sea alguno de los que han tardado catorce años”.

Jajaja, vaya zasca (menos mal que yo tarde solo once y que no me hice entero ni un puñetero tema porque entonces hubiera tardado quince), pero yo estoy con esta compañera. Me cuesta creerlo y si alguien me lo “demuestra” le diré que ha perdido lamentablemente el tiempo. Otra cosa es un hacerse con una base y proceder a una mejora de la misma.

No me sirven los ejemplos de hace mil años. Mi padre se hizo los temas en base al Castán y al Roca Sastre pero eso fue hace mas de 60 años.

Por cierto, querido padre, mañana hace sesenta y dos años que tomaste posesión de Friol, tu primera notaría. Ayer me acordé mucho de ti. Bueno, siempre me acuerdo mucho de ti. Nunca pensé que lo haría tan a menudo.

“Yo era un imbécil cuando aprobé”

Lo he entrecomillado porque no lo digo yo, lo decía un compañero y no se refería a que hubiera aprobado sin merecerlo o no tuviera conocimientos suficientes, lo decía porque creía que se iba a comer el mundo cuando era un imbécil (insisto en que se lo decía a si mismo) y decía y hacía muchas tonterías. El “pobre” se torturaba en exceso pensando que inicialmente era imbécil absoluto por su falta de experiencia vital: “Viví mis primeros años con petulancia absoluta y no me daba cuenta de ello”.

Vamos, que se había venido arriba y solo lo supo unos años después.

Tened en cuenta estas palabras los próximos que aprobéis. Aun estáis a tiempo de poner empeño en el asunto.

Es broma …

 

2 de cada 3 preparadores de notarías prefieren no hacer dictamen hasta que llega el aprobado del segundo *

El asterisco del título no se me ha escapado. Lo pongo para significar a los lectores  que la estadística me la he inventado yo.

“Hubo uno que estaba muy pegado el año pasado en dictamen y que este año no ha hecho absolutamente nada que prefiere esperar hasta que vuelva a llegar al tercero y su preparador parece que es de la misma opinión”.

Bueno, cada uno sabe sus cuentas.

 

Por cierto, para los que en unas semanas se examinan es ya algo tarde, pero para el resto os recomiendo “Training infalible para notarías (Guía para sobrevivir y aprobar la oposición)” de Pilar Latorre Guillorme.

 

Venga, a por todas los del segundo, a por todas los del dictamen y al resto que en dos años estaréis llegando al dictamen. Mi idea es completar los 208 casos y para la siguiente convocatoria, pues ya veremos. Puede que haya libro y, como me conozco, creo que volveré a plantearme una nueva serie de Mini Casos redondeados a 200. Pero, ¡hacedlos que luego os arrepentís y trabajar el dictamen un poquito mientras se preparan los dos primeros es viable si uno se organiza! Es mas, mi grupillo ha mejorado sus temas, los ha entendido mejor y, por tanto, los ha cantado mejor. Ya sabéis el secreto es seguir el “Método Justito” o “Método ACALE” (“ah, coño, ahora lo entiendo”).

 

 

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario




 

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