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Entrevista a Alfonso Ventoso Escribano, notario y registrador

La idea para esta entrevista surge de mi post “El notario más joven” con el que solo pretendía divertirme y divertir un poco. De ese post (uno de los más visitados de mi blog) han salido dos cosas buenas. De una parte, ha animado a participar, intervenir, colaborar y opinar, a compañeros que habitualmente no comparecen mucho por redes sociales o blogs jurídicos (o semi-jurídicos como el mío) o que no se dejan ver, ni escuchar. De otra, ha dado lugar a esta entrevista con uno de aquellos jóvenes aprobados entre los que los hay algunos fallecidos (como mi padre), excedentes (como Alfonso Ventoso), jubilados y en activo.

Alfonso Ventoso Escribano no sólo fue uno de los más jóvenes, sino que también es registrador y ha aprobado dos veces las restringidas de notarías.

Alfonso fue uno de mis preparadores de dictamen y él sabe, mi familia y mis compañeros de dictamen saben, y aquí lo dije, lo que significa para mí.

Me cuenta Alfonso que ingresó como notario en 1975. En septiembre de ese año le destinaron a Cervera del Río Alhama (Logroño), donde estuvo hasta octubre de 1976, cuando le destinaron a Chinchilla de Montearagón (Albacete) como registrador de la propiedad. Allí estuvo hasta junio de 1977, fecha en que tomó posesión del registro de Madridejos (Toledo). En marzo de 1980 fue destinado, por oposición entre notarios, a Gijón y en marzo de 1983, de nuevo por oposición entre notarios, a Madrid donde ejerció como notario hasta septiembre de 2004, cuando tomó posesión de un Registro de la Propiedad de Madrid. Recientemente, el 1 de enero de 2016, ha tomado posesión de una plaza en el Registro Mercantil de Madrid. En aquella época, en las oposiciones restringidas no se ganaban años de antigüedad en clase como ahora, sino que se opositaba a notarías determinadas, es decir, que al firmar la convocatoria de las restringidas ya establecías el orden de solicitud de las vacantes existentes (al igual que ocurría en las oposiciones de ingreso como expliqué aquí).

P.- Comencemos la entrevista, Alfonso, ¿por qué decidiste preparar notarías y después registros?

R.- Es difícil conocer el origen de querer ser notario, aunque desde joven así lo decía. No tengo antecedentes notariales, ni siquiera jurídicos, y parece complicado que alguien con escasa experiencia tenga esa pretensión. Durante la carrera de derecho fui ya conociendo un poco la función notarial y me quedó clara mi aspiración.  Me parecía una profesión de prestigio y además en el ámbito privado.

Puede decirse, aunque suene extraño, que mi vocación por ser notario surgió antes de tener “uso de razón jurídica” y no sé por qué.

Mi decisión de preparar registros fue más pragmática. Al terminar notarías, dado que la oposición no me había “quemado” y las restringidas no se iban a convocar pronto, pensé en hacer registros por puras razones familiares, utilizando terminología moderna, para mejorar la conciliación familiar y abordar la preparación de las restringidas que tenía pensado firmar.

P.- ¿Qué recuerdos tienes de tu época de opositor y del aprobado? 

R.- Mis recuerdos de la época de opositor y del aprobado son diversos.

Los de la época de opositor son que tu cabeza giraba en torno a la oposición y el examen. Se distanciaban algunas amistades y surgían otras, muchas de ellas dentro del “cuerpo de opositores”, fueran de los tuyos o de otras oposiciones. El método y la constancia eran la regla. Las semanas no tenían fiestas especiales ni salidas fuera de la norma.

Los recuerdos del aprobado lógicamente son de inmensa alegría, alegría que se desborda en familiares, novias/os o cónyuges. En mi oposición hubo una primera inmensa alegría que duró solo cinco minutos para abrir la puerta a estar de nuevo con la preocupación de un nuevo examen. Me explico: en aquella época el oral comprendía todo el temario; luego había un dictamen y, finalmente, la redacción de una escritura con el usual aprobado general; pues bien, quienes íbamos oyendo nuestro nombre al bedel que nombraba los aprobados en el dictamen, y ya nos sentíamos notarios, comprobamos más tarde, al hacer recuento que se había roto la regla no escrita y que sobrábamos ocho o nueve (no recuerdo el número exacto) ¡Vaya jarro de agua fría! Todos a preparar el tercer ejercicio.

En mi época no se preparaba bien el dictamen y esos dos dictámenes, el normal y el que rompió la regla, me enseñaron mucho. No se trata de resolver el dictamen conforme a lo que dice este o aquel autor sino en transmitir al Tribunal que en el oral te sabes los temas y en el dictamen sabes pensar y tienes una cabeza que argumenta. Eso es lo que a su vez he intentado transmitir a quienes he preparado el dictamen.

Entrevista a Alfonso Ventoso Escribano, notario y registrador
Homenaje de sus alumnos a Alfonso Ventoso, Madrid, 2011

El aprobado supuso una gran alegría aunque al mes siguiente ya estaba enfrascado en el temario de registros.

P.- ¿Cómo ves las oposiciones de tu época en comparación con las actuales?

R.- En lo que se refiere a las oposiciones de ingreso, me resulta muy difícil opinar cuando las circunstancias han cambiado. Asumiendo ese riesgo, creo que en mi época la materia era menos cambiante y por ello era posible profundizar más. Hoy, especialmente en estos meses, asistimos a una producción legislativa de gran intensidad y baja calidad; vivimos, utilizando una expresión ajena, una época de “legislación motorizada”. Algunas normas, que han durado varias decenas de años, se cambian antes de un mes y alguna incluso antes de entrar en vigor: ¡pobres opositores! Una diferencia que creo importante es que en mi época se estudiaba por libros y muchos se hacían los temas total o parcialmente. Ahora proliferan los temas de 8 o 9 hojas que se aprenden desde el principio hasta el final.

Las restringidas han sufrido un cambio alarmante, pues hay muy pocos opositores. Creo que habría que recuperarlas pues fomentan el estudio y la preparación ante las dificultades futuras. Habría que pensar, como en muchas materias, si el esfuerzo compensa y si resulta que hay poca gente dispuesta es que el esfuerzo es grande o la recompensa pequeña. Me inclino por esta segunda hipótesis. Habría que dar mayor recompensa y, a mi juicio, que los exámenes prácticos primen sobre el teórico.

En mi época se decía que era bueno dejar más tiempo para preparar el teórico, pero el opositor de restringidas suele estar casado y con familia por lo que pienso que debe ser de corta duración la preparación del teórico y más larga la preparación del práctico. Si se precisa tener más ejercicios prácticos, pues que se pongan. El notario de las restringidas ya ha dado muestras de saberse un programa, ahora se precisa que sea capaz de resolver un caso difícil; no se trata de saberse un tema que puede haber sido preparado por un tercero. ¿Cuántos notarios han suspendido con un tema malo de un compañero y este compañero ha obtenido buena nota con el tema del que suspende? Es bueno que haya un temario para que se hagan los temas y nos acostumbremos a investigar, pero no debería tener mayor valor el teórico que el práctico. Claro que un Tribunal que ponga y evalúe bien un dictamen complicado es difícil de conseguir. Yo tuve la fortuna en mis cuatro oposiciones de tener de Presidente a Manuel Peña Bernaldo de Quirós y a unos miembros de los tribunales que iban todos los días a los exámenes y mostraban uniformidad de criterio.

P.- El número de firmantes de las oposiciones a notarías, como comenté aquí gracias al profesor Manuel Bagües, de la Universidad de Helsinki, disminuye convocatoria tras convocatoria: ¿Cuales crees que son las causas? 

P.- Es difícil saber por qué el número de firmantes disminuye. Lo cierto es que hoy el prestigio social y jurídico del notario ha decaído, especialmente en las grandes ciudadesPosiblemente esté generalizada la caída del buen hacer en muchas profesiones y la notarial no iba a quedarse al margenEn mi época se valoraba la competencia jurídica del notario; hoy, a mi juicio desgraciadamente, la competencia jurídica no “cotiza” sino que cotizan otras “habilidades”.

P.- ¿Crees que es necesaria la vocación?

R.- Tendríamos que ponernos de acuerdo en el concepto. Creo que el opositor debe sentir una inclinación para ser notario que supone conjugar varios elementos. Primero y fundamental es estar dispuesto a dedicar varios años al sacrificio de opositar. No añadiría con futuro incierto pues en general se sabe si hay “madera de opositor” o no, aunque no se acierte al cien por cien. En segundo lugar, ligado a lo anterior, hay que saber que si es una oposición “clásica” (notarías, registros, abogado del estado, judicatura, etc.) el esfuerzo es mayor. Hay que tener cierta inclinación al mundo del derecho privado y saber que es fundamental el contacto con el público. Si se tiene más inclinación al derecho público o a otra rama distinta del privado parece que hay que decantarse por otra oposición. Igualmente si no te gusta el trato con el público. Lo normal es que el ejercicio te vaya dando satisfacciones, aunque también algún disgusto. Si “el roce hace el cariño” aquí diríamos que “el roce hace más satisfactorio el ejercicio”.

Así lo he vivido yo, aunque debo decir con lamento que últimamente las voces que me llegan, especialmente de los compañeros de mi época, es que el ejercicio se ha tornado difícil, a veces por causas externas pero también a veces, y ello es más lamentable, por causas internas. Prueba de ello es el mayor número de compañeros que se jubilan anticipadamente. Puede verse que no hablo de tener especiales cualidades pues creo que todo el mundo con capacidad normal es capaz de hacer la oposición. Lo único verdaderamente necesario es una capacidad normalita y espíritu de sacrificio y constancia.

P.- La actividad notarial en las redes sociales y principalmente en Twitter o Facebook es intensa. También existen varios blogs notariales o jurídico-notariales de gran interés. ¿Qué te parece, si es que la conoces, la actividad de los notarios a nivel corporativo e individual en las redes sociales y con sus blogs?

R.- Debo confesar mi nula experiencia en este tema por no hablar de ignorancia. Sí que sigo algunos blogs jurídico-notariales o simplemente jurídicos y sí que utilizo con frecuencia los recursos que proporciona Internet en el campo jurídico. Quizá en esto sí puedo decir que no estoy rezagado. Por poner algunos ejemplos, sigo el blog de Transparencia Notarial, el de ¿Hay Derecho?, el de mercantil de Jesús Alfaro (Almacén de Derecho) y esporádicamente algún otro.

Pero también sigo con frecuencia algunas webs como la estupenda de notariosyregistradores y estoy dado de alta en la del BOE para que me envíen alertas en cuanto se produce alguna modificación en las áreas del derecho que me interesan. Recomiendo vivamente la web del BOE donde además se pueden descargar códigos de varias ramas de modo que se pueda tener cierta seguridad de estar al día en los textos legales. En mi tablet tengo los textos legales de frecuente uso y voy a las reuniones con él con la seguridad de poder disponer y utilizar los textos vigentes.

Sigo esos blogs y alguna red interna, pero no hago comentarios en ellos a pesar de mi osadía general para escribir y ello por la razón de que a veces un comentario pensado y trabajado se contesta por un “francotirador” que escribe sin pararse a pensar ni dos segundos.

P.- ¿Qué papel pueden desempeñar los jubilados a nivel corporativo?

R.- Como aún me quedan algunos años, no estoy muy seguro. De cualquier modo se puede recoger su experiencia y que la aporten en funciones que no requieran el agobio del despacho. Algunos de nuestros compañeros hacen esa labor en materia de relaciones con usuarios, colaborando en las publicaciones, etc.

P.- Nuestro compañero Luis Bustillo analizó aquí con motivo de las últimas elecciones generales el programa electoral de los partidos políticos en materia de seguridad jurídica preventiva, notariado y registros de la propiedad y mercantiles. En países como Italia, con un sistema semejante al español, o Francia, más alejado a pesar de lo que se pueda pensar, se han producido modificaciones importantes. Desde la UE, se reclama a España la reforma de las profesiones reguladas. Todo es siempre manifiestamente mejorable, pero ¿no es el notariado español una institución que funciona satisfactoriamente y que no está necesitado de reformas de hondo calado? ¿es razonable cambiar radicalmente lo que funciona bien?

R.- Creo que el Notariado y los Registros funcionan razonablemente bien y por ello no parece prudente cambiar lo que funciona bien. Se dice que, en los Pactos de la Moncloa, Santiago Carrillo nos defendió alegando que había muchos problemas en España y que había que reformar lo que no funcionaba antes de “meterse” con lo que funcionabaDicho esto ello no significa que nos miremos en el ombligo y pensemos que no necesitamos mejorar. Lo necesitamos como en todas las profesiones y creo que hemos perdido una ocasión de oro para hacerloEn muchos momentos en lugar de intentar mejorar la seguridad preventiva nos dedicamos a intentar modificar el sistema más que en beneficio propio en perjuicio del otro cuerpo. Como miembro de ambos cuerpos no lo entiendo ni creo que lo entienda nunca, aunque así lo percibo.

P.- El notariado ha evolucionado tecnológicamente mucho en los últimos años. Es una materia que a muchos nos cuesta asimilar y aplicar, pero que nos brinda enormes posibilidades y por la que pasa el futuro de la profesión. ¿Qué les dirías a los que en nuestras filas se muestran reacios y temerosos, a los inmovilistas o a los que se declaran analfabetos digitales? ¿Qué les dirías a los que desconociendo la función notarial y el documento público anuncian el fin de los notarios o nos acusan de mentalidad anticuada o de “negacionistas” tecnológicos o digitales?

R.- Creo que en la pregunta está la respuesta. Si en la pregunta me pides un comentario sobre quienes se declaran analfabetos digitales ahí está la respuesta: no creo que se pueda estar contento de ser analfabeto. Creo que el avance tecnológico es imparable y que o te montas en el tren o lo pierdes.

Quizá tenga que hacer un comentario añadido. Creo que la tecnología es imparable pero a la vez se debe utilizar con mesura. A mí, quizá ello revele mi edad, me da pena que la tecnología se utilice a veces para ser más rápidos y utilizar modelos estandarizados con desdoro u olvido del trabajo jurídico. Somos juristas y la tecnología debe ser una herramienta más de trabajo, importante pero herramienta de trabajo. A veces la informática manda y el derecho se tiene que acoplar a aquella. Modelos estandarizados o “el copia y pega” son elementos del trabajo diario. Muchas veces digo que hoy en día los oficiales de notarías y registros, trabajan menos físicamente (ya no hay que estar tecleando tanto) pero deben trabajar más con la cabeza; el “copia y pega” también debe leerse no vaya a ser que no tenga nada que ver, o no sea muy exacto, en relación con lo que estamos haciendo.

Permíteme una anécdota. Con motivo de la reciente reforma de la Ley Hipotecaria y del Catastro estuvimos unos registradores debatiendo acerca de la interpretación de un punto de la reforma y al final del largo debate nos inclinamos mayoritariamente por una línea de interpretación. Al cabo de dos semanas el “programa informático” lo tenía resuelto con la interpretación contraria. Manifesté mi enfado y su incumplimiento (al pasar al mercantil ya no ha lugar). ¡Más de 40 años estudiando derecho para que el informático me ofrezca la interpretación de una norma en mi nombre y sin representación alguna!

P.- La problemática de las cláusulas abusivas y la crisis hipotecaria ha hecho muchísimo daño a la imagen del notariado. ¿Tal mal lo hemos hecho los notarios frente al fenómeno de la abusividad?

R.- La crisis hipotecaria ha afectado a todos los sectores. Aquí se reproduce lo antes dicho.

Algunos notarios ven con buenos ojos la reducción de la calificación registral; algunos registradores ven con esos mismos ojos la inscripción del documento privadoMe parece, en ambos casos, una insensatez. Cuando hay dos patas robustas la seguridad es mejor que cuando una de ellas flaquea. Lógicamente me refiero a la calificación seria y fundada, no a la anécdota de una sin sentido; lo mismo que me refiero a la intervención notarial que controle lo que se documente o se protocolice. Últimamente veo que en los documentos notariales se protocolizan documentos con poco control notarial. Ello se puede decir también de las cláusulas abusivas. Hay algunas en las que el Notariado debió liderar un sentimiento de control en lugar de intentar reducir el campo de calificación del registradorHay que reconocer que el abuso de derecho es campo jurisdiccional por eso decía liderar un sentimiento de control o una línea de opinión frente a esas cláusulas abusivas. Parece innecesario decir que eso no puede ser actuación individual de un notario sino que tenía que haber partido de los órganos corporativos a los que se les debe responsabilizar de actitud pasiva frente a algunos retos actuales.

P.- ¿No crees que hoy no es suficiente con ser un profesional intachable en tu despacho, sino que también hay que actuar fuera de él, colaborando en actividades corporativas?

R.- Es obvio que el notario debe colaborar en aquellas materias donde se sienta más cómodo y no solo preocuparse del engorde del protocolo. Puede ser en múltiples funciones y no solo corporativas en sentido estricto. Puede ser dando clases, preparando opositores, arrimando el hombro cuando se trata de hacer alguna obra colectiva, etc. También debo decir con lamento que algunos de nosotros aprobamos y luego olvidamos “devolver” algo de lo que el Notariado nos da.

P.- Actualmente ejerces como registrador mercantil, después de haber pasado por notaría y registro de la propiedad en los últimos años. Eres un caso poco frecuente, puesto que los que como tú tenéis ambas oposiciones, tal vez, no se han dedicado tanto tiempo como tú a cada una de ellas. Te pongo en un compromiso: ¿Cual te gusta más? ¿El contacto directo con el público no es más gratificante y te coloca más cerca de la realidad?

R.- Difícil respuesta como cuando a los niños se les pregunta a quién quieren más, a papá o a mamá. Me he encontrado muy a gusto en la notaría y en el registro de la propiedad (en el mercantil aún no tengo experiencia). Cuando llegué a Madrid, en 1983, estuve ejerciendo algo más de 20 años y disfruté mucho. El contacto con el público y la artesanía notarial era gratificante. Cuando a partir de 2000 se cambió la artesanía por la rapidez y textos más estandarizados pensé que el ejercicio aislado era difícil de mantener para quien no quería dejar en ese momento otras actividades muy gratificantes como las clases en máster o la preparación de opositores. El registro permite una mejor organización de agenda; trabajas en cualquier lugar y hora. Como me dijo un compañero la diferencia entre el notario y el registrador es que al notario le llevan la agenda y el registrador la lleva él.

Después de 11 años me ha parecido oportuno ir al mercantil aunque la idea ya me rondaba desde hacía varios años para que no se me olvidara el mercantil manejado desde la notaría. Aún es pronto para decir si el cambio me gusta más o menos pero ya puedo decir que el mercantil es muy dinámico y debo alertar que, a mi juicio, el notario debe tener más presencia en ese campo; veo con frecuencia que hay poco control en la documentación mercantil y que se protocolizan documentos con acuerdos faltos de control. Si tenemos en cuenta que el empresariado español es de poca envergadura creo que es un campo donde el notariado puede hacer una gran labor de asesoramiento. Por cada gran fusión, etc. hay cientos de acuerdos de pequeñas empresas que necesitan asesoramiento.

Si en la fotocopia de un documento en lengua extranjera debemos conocer el idioma, si al legitimar debemos saber que su contenido no es ilegal (a pesar de lo que diga el TS), con mayor razón al elevar a público un acuerdo debemos ofrecer ese control y asesoramiento. Si no lo damos nosotros, el espacio será ocupado por otros y luego nos lamentaremos de ello.

P.- Todos decimos que a nivel particular los notarios y registradores nos llevamos tan bien como siempre, que la culpa es de los de arriba. ¿Es así? ¿No hemos jugado a salvar lo nuestro a costa del otro cuerpo? ¿Qué ha pasado? ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

R.- No lo sé; sí pienso que hay muchas heridas y no son fáciles de curar. En mi doble condición me resulta difícil de entender, pero ya tengo asumido que en reuniones de notarios tengo que “defender” a los registradores y en reuniones de registradores debo “defender” a los notarios. Alguno me ha oído decir que sería bueno que todos los notarios estuvieran seis meses de registradores y también que todos los registradores estuvieran seis meses de notarios. Sería muy ilustrativo. Ello no significa que esté a favor de la unificación pues este es un tema que exigiría más espacio y debate.

P.- Y por último, y permíteme la broma, ¿nos darás una alegría y te veremos jubilarte ejerciendo como notario?

R.- Agradezco tu última pregunta acerca de si me jubilaré ejerciendo como notario o como registrador.

En primer lugar pondré mi empeño en jubilarme, que será señal de que llego a esa edad. El futuro no se puede predecir pero a mis años montar una notaría como lo hice en 1983 parece muy difícil. Concursar a una notaría de nueva creación sin empleados y empezar de cero se puede hacer con juventud y perspectiva de futuro. Hoy solo podría ser a través de una unión de despacho; pero con todo parece que lo lógico es que me jubile, si llego a la edad, como registrador.

No puedo ocultar mi satisfacción con la pregunta; además del afecto que desprende dice jubilarme “ejerciendo” como notario pues a veces me dicen “cuando eras notario”…; sigo siendo notario aunque en situación administrativa de excedente y por tanto profundamente agradecido al Notariado que me ha dado mucho, he heredado el prestigio de grandes notarios y juristas y he convivido con algunas leyendas del Notariado. Con un nombre englobo a todos y escojo ese nombre porque he convivido profesionalmente con él y fui alumno suyo de doctorado: Rafael Núñez Lagos.

Gracias, Alfonso, por esta entrevista y por todo lo anterior. Me viene muy tenerte ahora de Registrador Mercantil de cabecera.

Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

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