un candidato a opositor a notarias

Un jurista, candidato a opositor, ante un cruce de caminos

Se nota que comienza el curso y aumentan las consultas.

«Muy buenas, Justito: Me encanta tu blog; lo leo todos los días y me ha despertado una curiosidad por el Notariado que no había sentido anteriormente (o, al menos, no recientemente). Tras terminar el Grado, en los últimos dos años ha cursado el Máster de Acceso a la Abogacía y he quedado bastante desencantado. Tengo un buen expediente académico y me estoy planteando seriamente opositar a notarías y me gustaría recibir orientación. Hay varias cuestiones que me preocupan y que agradecería enormemente que me pudieras aclarar:

1) El contexto familiar. En mi familia no hay Notarios, ni gente relacionada con el Derecho. Mi padre es *** y mi madre es ***. Sé, eso sí, lo que es trabajar duro y con la vista puesta en un objetivo a largo plazo y, una vez esté en la dinámica, creo que no me supondrá problema. Tendría su apoyo si me embarcara en esta ardua empresa, puesto que me animan a hacerlo día sí y día también. En caso de no hacerlo, estoy planteándome seriamente cambiar radicalmente de ámbito y estudiar ***. Llevo dándole vueltas a este cambio varios años y el desencanto por la abogacía no ha hecho sino empujarme.

2) Mi perfil. Soy una persona a la que el Derecho Civil le gusta mucho. Especialmente lo relacionado con el Derecho de Sucesiones y los Derechos Civiles Especiales. Son las asignaturas que más interés me han despertado en la carrera y, de hecho, en las que mayor calificación he tenido. Sin embargo, aun siendo de esta rama el grueso de la oposición, el resto de ramas, como el Administrativo o el Procesal, no me gustan como algo en lo que tuviera que basar mi día a día -como ocurriría si me dedicase a la abogacía o si hubiese optado por la judicatura, que también me planteé en su día y descarté por este motivo-. A día de hoy, considero que estudiar el Máster de Acceso fue un error y que si lo hice fue, simplemente, por ser la «salida natural» del jurista. Hoy no lo volvería a hacer

3) El lugar. Estoy bastante arraigado en mi tierra. La idea de tener que pasar un tiempo fuera de ella no es que me haga mucha gracia. Necesito de los míos y de mi ambiente para estar bien. Entiendo que un año tampoco es un tiempo excesivamente largo para pasarlo fuera de casa, pero también es cierto que nada me asegura que al cabo de dicho tiempo pueda volver, porque no sé si las notarías de por aquí están muy solicitadas. Así que esa es la pregunta: ¿cómo de difícil es ir a trabajar a una notaría de ***?

En resumen, que a mí lo que más me gusta es el Derecho Civil, considero que tengo ciertas aptitudes y me motiva la idea de ser Notario, pero me gustaría una opinión experta que pudiera guiarme un poco, porque no es una decisión fácil, ni mucho menos. Ojalá puedas ayudarme y, una vez más, felicidades por el blog. De un jurista ante un cruce de caminos y con muchas dudas. Un gran saludo lleno de respeto y admiración».

Muchas gracias por tu seguimiento y por tus palabras.

Si no te quedas en tu tierra, creo que podrás hacerlo bien cerca siempre que no tengas demasiada ansia por ganar dinero pronto. Eso sí, si te reduces a un ambito limitado se te hace mas difícil evolucionar en la profesión. Lo de los «orígenes» no tiene la menor importancia. Mi padre sí que era Notario pero mi abuelo era funcionario de Correos y estuvo depurado por el franquismo sin trabajar durante veinte años y mi abuela era ama de casa. Se sostuvieron gracias a un pequeño negocio de mis bisabuelos … En fin, todo esto del origen se sobredimensiona mucho y solo hay una cosa que es cierta: si hay tranquilidad económica en casa pues MUCHO MEJOR, lo demás es embuste y exageración malintencionada. Por último: ahora no quedan ejemplares (está agotado en papel y lo tendremos pronto de nuevo, pero hay versión digital pero tienes que leerte mi libro porque mi historia cronológicamente contada gana mucho. Mañana te leo con mas calma que ahora me voy a casa. ¡Ah!, por supuesto que te animo, sin la menor duda. Ese gusanillo no se te puede quedar dentro.

Al día siguiente

  1. Bastante desencantado con la abogacía. Yo también estoy desencantado con cierta abogacía. En realidad, supongo que lo estoy en una proporción parecida a la de mi desencanto con el Notariado.
  2. Buen expediente académico. Esto es bueno. Pinta bien. No es garantía, pero es innegablemente bueno.
  3. Tu familia te anima. Esto es todavía mejor. Diría que de entre las cosas mas fundamentales. Hazle caso. Sigue su consejo y aprovecha la oportunidad.
  4. Ponerte a estudiar una carrera de ciencias. Bueno … yo te animo a que sigas por este camino. No me gusta que se pierdan buenos candidatos a Notario.
  5. El Derecho Civil te gusta mucho. Fantástico, es la base de nuestro trabajo.
  6. El resto de ramas. Mercantil, Hipotecario, Fiscal y Notarial mas Procesal y Administrativo que muchos ni siquiera se lo estudian. Queda medio minuto para hablar y suele ser un formalismo enunciar el tema. Lo demás Derecho Privado. A mi el Procesal tampoco me gusta pero con el Administrativo me voy enganchando porque puede acabar siendo un complemento de nuestra función si quieres ayudar mas aun a la gente.
  7. Estudiar el Máster de Acceso fue un error. NO, PARA NADA. YA LO TIENES HECHO Y NO TE TORTURARÁS por no haberlo hecho SI LA OPOSICIÓN SE TE ALARGA o no llega cuando tengas que pensar en planes B. Hasta me parece una buena opción ahora que el Grado es mas corto que nuestra Licenciatura (hacerlo antes de ponerse a opositar).
  8. Ciertas aptitudes y te motiva la idea de ser Notario. No sé si soy un experto, pero este experto te recomienda que LO INTENTES.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario




 

6 comentarios

  1. Muchas Gracias y Saludos.

  2. Cada vez menos indeciso

    En primer lugar, muchas gracias por el magnífico trabajo que usted realiza. Muy especialmente, las guías que ofrece para el tema del dictamen mediante los supuestos que va colgando en la página.

    Dicho esto, me siento «espeluznantemente» identificado con las cuestiones que motivaron esta entrada de su página web. En mi caso, y que conste que solo lo público porque hay anonimato, realice el Grado en Derecho en cinco años pues tuve una enfermedad que me obligó a parar algo más de un año (felizmente superada), después realicé el Máster de Acceso a la Abogacía de dos años de duración, seguidamente vino la pandemia, lo que retrasó la fecha del Examen de Abogacía y también los trámites administrativos colegiales, digamos que esto último se alargó algo menos de un año, de modo que lo que usted tuvo con 23 años (tras 5 años de Licenciatura), en mi caso personal lo obtuve con 26 años.

    Expuesto mi itinerario hasta lograr el título de Abogado, decirle, que después vino lo «bueno de verdad», unas condiciones laborables miserables, cero compañerismo profesional, abogados veteranos que conciben a los nuevos como a esclavos (el falso autónomo es la norma general y puestos a ello, me hice autónomo por mi cuenta), intrusismo profesional (el famoso amigo que «todo» lo sabe), personas impertinentes que te piden que hagas unos trabajos bestiales a precio de saldo (lo que intento evitar, a no ser que no me quede más remedio), un Colegio Profesional, que hoy día, no se todavía para qué coño sirve (se las funciones que tiene, pero parece más una plataforma para irse a un partido político o para decirse mutuamente lo cojonudos que son), vamos, que si lo sé con 16 años, me hago Ingeniero o Médico y emigro a otro país.

    Dicho esto, y perdone el desahogo, decirle que veo las oposiciones como un medio para dejar de subsistir y lograr vivir de otro modo. Mis preguntas son:

    – ¿Hay casos de personas que opositaron y trabajaron al mismo tiempo y lo lograron? No me refiero a Chico y Ortiz, que preparaba, sino a Abogados en ejercicio u otros funcionarios.

    – ¿Los materiales que se encuentran online, en esta y otras webs, bastan para aprobar? ¿En otras palabras, contienen la información necesaria?

    – ¿Si antes de leer un tema de la oposición a notarías, me memorizo íntegro como el padre nuestro, el Código Civil, los artículos de la Ley Hipotecaria y otros textos legales que usted considera necesarios, no tendré hecha una buena parte de la preparación de la oposición? ¿Después no sería más sencillo memorizar los temas, pues sería memorizar la doctrina y la jurisprudencia que surge de analizar las leyes, las cuales, ya me sabría de memoria?

    Si se fija no entro en la figura del preparador, por varios motivos:

    – En primer lugar, sé que es muy recomendable tener un buen preparador que tome los temas (es la regla general), pero conozco casos de personas que han aprobado oposiciones A1 sin preparador (Judicaturas e Inspección de Hacienda) mientras otros con preparador las suspendían.

    – En segundo lugar y que conste que esto me lo dijo un Registrador en una optativa de la carrera, «Si te sabes de memoria literal las doce caras de cada tema llegas a los prácticos, si además las entiendes, serás Registrador» dándome a entender, que la oposición es un 45% buenos temas, otro 45% la capacidad y esfuerzo de cada uno y un 10% el preparador y la suerte.

    – En tercer lugar, porque además de que ir a un preparador me obligaría, como es natural, a adaptarme a su rutina (y yo tengo trabajo y familia), mi idea sería meterme toda la información que pueda en la cabeza (códigos literales y temas) y cuando la haya digerido (y cantado en tiempo), entonces buscar un preparador, pero con gran parte del trabajo adelantado, pensando sobre todo en los prácticos. ¿Qué le parece esto último?

    Por último, decirle, que antes veía la memorización de los textos legales como una idiotez, pero me he dado cuenta de lo útil que es tener las cosas en la cabeza y no tener que buscar fuera, la respuesta a las preguntas de un cliente.

    Muchas Gracias.

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