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“Oppositor ad tabellionem”: Especie en peligro de extinción

notarius discipulus

Me dicen hoy mis amigos opositores que ayer salió la lista de admitidos de la convocatoria a notarías en curso y que en el turno general, no hay nada más que 776 opositores.

Estamos en peligro de extinción y no por lo que nuestros detractores equivocadamente pensarán, si no por falta de cantera. Supongo que hay muy poca gente dispuesta a encerrarse durante un periodo de tiempo que puede estar, de media, en los seis o siete años.

Lo que los buenos estudiantes con vocación, ánimo, espíritu, curiosidad o interés en el Notariado deberían saber es que el ratio para esta oposición se sitúa en 1 plaza por 9 opositores. Es una proporción muy “ventajosa”.

Ayer leía en Twitter a Gaspar Llamazares “que el sistema de acceso memorístico, a lo largo de años de oposición, añade un perfil clasista que explica también la orientación y sensibilidad mayoritariamente conservadora”. 

No sé si estaba refiriendo a la judicatura y nos daba una clave interpretativa de la reciente actuación del Supremo en el tema del AJD, pero asociar opositar con un orientación y sensibilidad conservadora en un país con algo más de 3 millones de funcionarios públicos y una tasa de desempleo juvenil de en torno al 35% es una solemne estupidez que viniendo de alguien que ha vivido de la política buena parte de su vida y que ha ejercido más bien poco su profesión de médico (encima como profesor con las particularidades que tiene el acceso a la docencia universitaria en este país) y que lleva en política (¡con sueldo público¡) desde 1991, causa verdadero estupor.

Por otra parte, si hay tanto paro juvenil, los jóvenes no tienen ingresos y viven en casa de sus padres a costa de sus familias, así que no tendría nada de malo que prepararan unas oposiciones, ¿no? ¡Ah¡ no, se me olvidaba que eso es de conservadores y que encima se nos pueden traumatizar y no hay nada peor que perder la auto-estima …

Ánimo a los “Oppositor ad tabellenionem” (la palabra opositor en su actual sentido no existía en latín), actuales o futuros, diga lo que diga Gaspar Llamazares. El término pueden atribuirlo a MAC.

Pido mis disculpas al autor del montaje que ilustra el post que me llegó por un chat de Telegram. Lo borraré si es preciso, pero es fantástico y sirva de homenaje al padre de la criatura que ha fallecido recientemente.

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario