Mi editor y distribuidor, Braulio Bascon de Basconfer ha decidido, dada la proximidad del dictamen de las oposiciones al título de Notario en marcha, sacar 50 ejemplares más de mi obra.
Y para darle publicidad (que no es nada fácil vender libros aunque se trate de un libro que te puede salvar la vida …) qué mejor que el prologo del gran Dandanovic sin el que probablemente hubiera abandonado hace ya tiempo.
Los compradores pueden adquirir aquí un ejemplar.
Prólogo
Hace ya mas de medio siglo, apuntaban Roán y De la Cámara, a propósito de la formación y selección del notario, que no cabe desconocer que a través de su rutina memorística y machacona se consigue, generalmente, un conocimiento concienzudo de ciertos textos legales indiscutiblemente fundamentales. Pocos juristas conocen tan bien como los notarios, el Código Civil, la Ley Hipotecaria y el Código de Comercio. Hasta qué punto este conocimiento es importante y luego rinde sus frutos tanto a la hora de ejercer la carrera como en trance de ampliar estudios e iniciar la labor investigadora lo saben muy bien todos los notarios y suelen asimismo reconocerlo juristas distinguidos de otras especialidades.
Todo ese acervo jurídico asimilado por el opositor mediante la autodisciplina y el hábito de estudio va dirigido y encaminado a que el futuro notario desarrolle su función de creación o elaboración jurídica, recibiendo, interpretando y dando forma legal a la voluntad de las partes. No debe soslayarse que la misión del tercer ejercicio de la oposición (el antiguo segundo) es precisamente la de detectar al opositor-jurista, al que es capaz de bucear en la maraña de normas, jurisprudencia y doctrina para hallar y extraer las soluciones que la vida diaria demanda.
Dictaminar es dar un dictamen; es decir, emitir un juicio u opinión sobre una materia concreta. Y si nos centramos en la oposición para la obtención del título de notario, debemos reconocer que en esa labor de enjuiciamiento no todos los opositores se manejan con igual perspicacia o capacidad de discernimiento.
Pues bien, este libro es la germinación de una idea desarrollada estos últimos años por el notario Miguel Prieto Escudero (Justito El Notario), sabedor de que el tercer ejercicio de la oposición necesita pocas dosis de clarividencia y sí muchas de dedicación, estudio y praxis.
Como es obvio, esta representación mental precisa un sistema para llevarla a buen término. Y es aquí cuando surge el ya conocido “Método Justito” o “Método A.C.A.L.E.” (acrónimo de la elocuente expresión “ah, coño, ahora lo entiendo”).
¿Cómo se caracteriza el citado método?
Por un lado, se trata de un método sincrético, en tanto combina el estudio diario de los ejercicios orales con la realización semanal de los mini casos que se recopilan en el presente libro. El hábito conlleva exigencia, es cierto, pero no absorbe excesivo tiempo a la memorización oral.
Por otro lado, nos hallamos ante un método simbiótico, en tanto los diversos temas del programa se ven enriquecidos por la aportación doctrinal continua que se desprende de la corrección de los mini casos.
Por último, no podemos omitir el componente psicológico que comporta. El opositor ve aumentada la sensación de certidumbre, credulidad o confianza en sus posibilidades finales a medida que avanza y mejora en la localización y resolución de los diversos problemas jurídicos.
Existen voces autorizadas que apuntan en esta dirección. Asimilar las herramientas necesarias para poder dictaminar con seguridad y solvencia jurídica precisa un cierto tiempo y algo de pausa. Este método proporciona ambos. La preparación del dictamen, una vez ya desaparecidas las reservas de nota, no puede ceñirse a ese espacio temporal que existe entre la aprobación del segundo ejercicio y la celebración del tercero. Miguel Prieto Escudero lo sabe por propia experiencia, y su decisión, largo tiempo deseada, de crear una academia que se centrara en la preparación de ese tercer ejercicio exigía -si se ansían unas mínimas garantías de éxito- una óptica metodológica diversa.
Parafraseando a Machado, se puede afirmar que este libro se ha elaborado por Miguel Prieto Escudero sobre el propio camino, a modo de compendio en ese vaivén semanal de publicación de los mini casos y su posterior corrección. También me atrevo a predecir que se trata de una primera etapa, a la que seguirán otras en su incesante búsqueda de nuevos retos jurídicos.
Los mini casos abarcan el Derecho Civil, el Derecho Internacional Privado y el Derecho Mercantil (con algo de Hipotecario). Se incide en las cuestiones mas clásicas de los dictámenes y en otras mas heterodoxas. Algunos se presentan a modo de monográficos en un claro intento de profundizar en aquellos temas que merecen especial atención.
Es importante resaltar que todos y cada uno de los mini casos han sido creados o, en su caso, validados personalmente y declarados idóneos para el fin que se persigue por Miguel Prieto Escudero, aptos a su juicio para extender en el opositor los conocimientos jurídicos y lo que él llama los “rudimentos” de las instituciones, instrumentos imprescindibles para enfocar los problemas, argumentar y resolver.
Finalmente, a riesgo de crear la falsa impresión de que el “Método Justito” constituye una simple teorización sobre la manera de enfocar la preparación del tercer ejercicio, cabe decir, sin arrogancia alguna, que efectivamente dicho método, desde el punto de vista empírico, es fructífero y arroja resultados positivos.
Jorge Navarro Flores. “Dandanovic”.
Tremendo prólogo aunque “no es para tanto”, pero sí “para tontos” (zoquetillos dictaminando) y para evitar que se nos quede cara “de ídem” (de tontos) por no haberme hecho a tiempo con un ejemplar.
Tonto el último…
Y ya saben … las soluciones en el blog en permanente mejora.
Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario
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El blog de Justito El Notario Nihil prius fide & nihil prius manducare





