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transmisión y viuda

¿El derecho de transmisión corresponde a la viuda del causante?

A veces llegan consultas que te hacen resoplar. A veces piensas que no tienen interés, que qué aburrimiento. Pero a veces te equivocas como en el caso que me plantean hoy que ha resultado muy interesante y especialmente aconsejable para los opositores y para su proceso de open your mind (también conocido como ¡ah¡ coño, ahora lo entiendo).

“Se trata de un matrimonio sin hijos comunes. El marido tiene un hijo y una hija de un matrimonio anterior. Fallece el marido y padre, luego la mujer y luego el hijo del marido. Los tres fallecen sin testar. El hijo fallece sin aceptar o repudiar la herencia del padre, cuyo único bien era un piso en gananciales adquirido constante matrimonio con la segunda esposa. La hija superviviente, pasado un tiempo, renuncia a la herencia del padre (pues el piso está prácticamente en ruinas) pero no a la herencia del hermano, de quien supuestamente sólo tiene el derecho de aceptar o repudiar a la herencia del padre según el artículo 1.006 del CCi. Varias personas a las que he consultado consideran que si ahora renuncia a la herencia de su hermano ese derecho a aceptar o repudiar pasaría a la viuda (que murió en segundo lugar) y, por tanto, a los herederos de esa mujer (hermanos, tíos, sobrinos, etc). Me gustaría saber si ese planteamiento es correcto yen segundo lugar, si en caso de renunciar a la herencia de su hermano, ella renuncia para sí y para su estirpe (es decir, que sólo tendría que renunciar ella) puesto que a la herencia de su padre, renunció tanto ella como su hija y su nieta (para desprenderse todas de dicha herencia)”.

Recopilando … tenemos un matrimonio que no tiene hijos comunes si bien el marido tiene un hijo y una hija de un matrimonio anterior. El padre fallece, después lo hace la segunda esposa y luego el hijo. Los tres fallecen sin otorgar testamento. La cuota vidual usufructuaria de la esposa que le corresponde en la sucesión intestada de su marido por razón de sus derechos legitimarios queda extinguida por su fallecimiento. El hijo fallece sin aceptar o repudiar la herencia del padre y supondremos que lo hace soltero, sin descendientes, ni ascendientes. La hija renuncia a la herencia de su padre y el efecto de esa renuncia es el acrecimiento a favor de su hermano. Aunque la hija y la nieta, hija de la hija del difunto, también parece que renunciaron, no era necesario que lo hicieran por aplicación de los Artículos 922 y 929 del Código Civil.

En este estado de cosas la herencia del padre es para el hijo muerto sin aceptar ni repudiar, cuya heredera intestada es su hermana.

Si la hermana acepta la herencia, por derecho de transmisión puede heredar a su padre (aunque hubiera renunciado a su herencia ahora accede a la misma como heredera del heredero, es decir, como heredera de su hermano).

Si no la acepta, ya no puede aceptar la herencia del padre y entonces:

  1. Al hermano le herederá la sobrina y si renuncia la sobrina (que es tercer grado) entrarán los tíos (que también son de tercer grado pero que en este caso no los hay) y después la sobrina nieta y los primos hermanos (que agotan el cuarto grado). Si renuncia la sobrina nieta y no hay primos hermanos o también renuncian, heredaría el Estado.
  2. Al padre le herederán los herederos del hijo que serán los que resulten de lo que acabo de decir.

Por último (y doy las gracias a Pablo que, vía comentario, me ha hecho ver que no consideraba la tercera opción de las posibles), cabe la posibilidad de que la hermana acepte la herencia de su hermano y después repudie la herencia del padre. En tal caso, quien sucedería al padre sería su viuda (en defecto de descendientes y ascendientes hereda el cónyuge viudo que sobrevivió al causante). La viuda sobrevive al causante y una vez muerta sin aceptar, ni repudiar la herencia de su esposo, el derecho de transmisión de la herencia del padre (no el del hermano que ya se ha usado por la hermana) pasa a los herederos de la viuda que serían sus propios parientes. Téngase en cuenta, a estos efectos, el importante artículo 989 del Código Civil. Así que el derecho de aceptar o repudiar nunca llegaría a la viuda (a la segunda esposa del causante), ni a los herederos de la misma, pero los herederos de la viuda sí que podrían llegar a heredar al padre (al esposo de su pariente fallecida sin aceptar ni repudiar). ¡Sin darnos cuenta nos ha aparecido otro derecho de transmisión por otro lado¡

Las varias opiniones que cita el consultante, parece que llegan a la solución del asunto en cuanto a quién podría acabar heredando pero se equivocan en el camino para llegar a la solución.

Sin lugar a dudas que la hija le hará un gran favor a los parientes de la viuda de su padre si lo que hace es aceptar la herencia de su hermano y luego repudia la del padre.

En cuanto a si la hermana renunciaría a la herencia de su hermano para sí y su estirpe, cabe decir que no existe ese concepto, nadie renuncia por nadie. Lo que puede ocurrir es que una renuncia deje abierta o cerrada la puerta para el siguiente orden o grado, como ocurre en este caso en el que la renuncia excluye la representación y supone que se llame al grado siguiente que hereda por derecho propio.

Aconsejo la lectura de este artículo de José Luis Navarro Comín en el blog de Carmelo Llopis.

Que bonito es el derecho de transmisión …

Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario


 

4 comentarios

  1. Bien explicado. A lo mejor la consulta se refiere al caso de que la hermana acepte la herencia del hermano y repudie la del padre. Nos quedamos sin heredero del padre y después de descendientes y ascendientes sería la viuda (en este caso sus transmisarios). Aquí podrían entrar sus familiares si no me equivoco.

    • Buenos días Pablo:
      Tienes toda la razón y voy a corregir el post en un momento.
      Claro, me planteo solo dos de las tres opciones:
      Que la hermana acepte y acepte.
      Y que la hermana no acepte.
      Pero no me planteo la tercera que es la que considera el consultante:
      Que la hermana acepte y luego repudie.
      Lo dicho, que bonito es el derecho de transmisión.
      Un abrazo y muchas gracias, Justito El Notario

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