Aprovecho hoy para hacer un poco de publicidad de mi libro Nada antes que opositar. Y lo hago con una excusa que me parece especialmente buena: el audio de WhatsApp que me ha enviado un joven estudiante de Derecho que tiene la vocación y la ilusión de llegar a ser notario.
Me ha hecho mucha ilusión escucharlo y comprobar que el libro está cumpliendo uno de los objetivos que me marqué al escribirlo: transmitir a quienes están pensando en opositar, o ya se encuentran inmersos en esa aventura, lo que significa recorrer ese camino, con todas sus dificultades, sacrificios, satisfacciones y recompensas.
Aprovecho también para recordar que todavía queda ejemplares de Nada antes que opositar y que, si se agotan, seguro que antes o después haremos una nueva tirada. Creo que es un libro atemporal, que puede resultar recomendable para cualquier opositor, especialmente para los que están empezando o todavía se plantean dar el paso.
Y como no hay mejor publicidad para un libro que las palabras sinceras de alguien que lo ha leído y disfrutado, os dejo, con lo que me ha contado este futuro compañero:
«Te escribo para decirte que ya he terminado de leer Nada antes que opositar y quería comentarte que, la verdad, me ha encantado. Me ha gustado muchísimo.
Ha sido una lectura muy enriquecedora para mí, porque también me ha permitido adquirir muchos conocimientos sobre cuestiones de las oposiciones y del ámbito notarial que desconocía por completo. Desde cómo funcionaban los llamamientos hasta las reservas de nota que existían antiguamente, algo que, sinceramente, ni siquiera sabía que había existido.
Pero, sobre todo, quería darte las gracias porque el libro me ha motivado muchísimo.
A través de todas las experiencias y anécdotas que cuentas, uno toma conciencia de lo duro que puede llegar a ser este camino, pero también de que, como tú muy bien dices, al otro lado está ese estado más feliz del hombre.
Creo que el libro transmite muy bien la ilusión que puede haber detrás de tantos años de esfuerzo, dedicación y sacrificio. Ayuda a comprender que, pese a todas las dificultades, hay algo muy hermoso al final de ese recorrido.
Y también tengo que decirte que a lo largo del libro me he echado unas buenas risas. Por ejemplo, cuando cuentas lo de aquel preparador que te dijo que te parecías a Torrente. La verdad es que me he echado unas carcajadas con el libro, y eso también se agradece muchísimo.
En particular, me ha parecido extraordinaria la forma en que has terminado el libro, con ese apartado dedicado al miedo a los toros y las oposiciones.
La analogía que estableces entre ese fragmento biográfico y el hecho de enfrentarse a un tribunal de oposición me ha parecido más que brillante. Me ha encantado cómo lo has enfocado y cómo has conseguido cerrar el libro de esa manera, con una narración que, además de resultar muy original, transmite tanto sobre lo que significa enfrentarse a una oposición.
En definitiva, Justito, tu historia me ha resultado muy inspiradora y me ha ayudado a afrontar esta vocación con todavía más ilusión, siendo consciente de su dificultad, pero también de todo lo que puede haber al final del camino.
Por eso quería darte las gracias de verdad.
También quería enviarte este audio para agradecerte que compartas todas esas experiencias y que dediques tu tiempo a escribir algo así. Creo que iniciativas como esta pueden ayudar muchísimo a quienes estamos empezando y contribuyen a mantener viva esa vocación notarial entre las nuevas generaciones.
En mi caso, por ejemplo, yo no había conocido nunca a un notario y desconocía muchas de las cosas que comentas en el libro. Leerlo me ha servido para comprender mejor ese mundo al que aspiro a pertenecer y para acercarme a él con una perspectiva que antes no tenía.
Así que nada, de verdad, Justito, ha sido un auténtico placer leerte. Un fuerte abrazo y nos vemos pronto».
Porque, al final, si Nada antes que opositar consigue que algún joven se acerque con más conocimiento y más ilusión a las oposiciones, que algún opositor encuentre un poco de aliento en los momentos difíciles o que alguien comprenda mejor lo que hay detrás de esta peculiar forma de acceder a una profesión, el esfuerzo habrá merecido la pena.
Gracias por tus palabras. Te deseo toda la suerte del mundo.
Y lo dicho: todavía quedan ejemplares de Nada antes que opositar. Quien quiera hacerse con uno, que me lo diga.
Hasta otra. Un abrazo. @justitonotario
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El blog de Justito El Notario Nihil prius fide & nihil prius manducare





