casos reales de 18.2

Los 18.2 de 2025: 38 casos con los detalles que he podido recordar

 

Advertencia: En la web “Justito El Notario”, su titular y responsable Miguel Prieto Escudero, no asesora ni aconseja ni lo ha hecho nunca desde la apertura del blog el 20/11/2015. Aquí únicamente se informa, se divulga (o al menos se intenta) y se opina (con mayor o menor grado de acierto). El contacto, colaboración o comentario a las entradas, no puede entenderse en ningún caso como un acceso telemático a mi notaría ni conducente a la firma de un documento público en la misma. A esos fines deberán dirigirse a mí por los cauces oportunos, pero nunca por la vía de mi blog que constituye una actividad completamente privada y no está conectado con la web de mi notaría.

 

 

He pensado que podría estar bien recopilar los 18.2 de 2025 y hacer un poco de memoria sobre los detalles importantes de cada uno que me vinieran a la cabeza (aunque de unos cuantos no me ha venido ninguno). Ah… y este es mi libro para aprender a hacerlos: Episodio IV: “El final de la travesía”

 

Este ha sido el resultado:

 

  1. 2318 SMAIL: Uno de los pocos 18.2 que suelen tramitarse insertos en una escritura de compraventa. El API que lo encargó considera que no le compensa esperar a la subsanación porque después el Registro vuelve a practicar notificaciones. Aunque esas notificaciones tienen un objeto diferente, no hemos conseguido ponernos de acuerdo. Prefiere continuar sin esperar a que Catastro quede corregido. Yo, en cambio, prefiero concluir el expediente antes de dar el trabajo por terminado.
  2. 2339 CARPINTERO: Un IVG+ que costó muchísimo afinar y por el que tuve que consultar a Catastro varias veces.
  3. 2344 MARCOS ABOGADO.
  4. 2422 BENICIO YESTE.
  5. 2434 GORBO.
  6. 2481 HERMANILLO: Un caso que nos dio bastante trabajo por una diferencia de superficie mínima en el lindero con una vía pública. A veces cuesta explicar que puedo corregir la finca de mi promotor, pero no modificar libremente la de sus vecinos. Si mi finca invade la vía, rectifico mi perímetro; si quien invade es el colindante, no puedo descontar superficie de su finca, aunque esté afectada en la zona que linda con la mía.
  7. 2504 CORVÉS: Un caso en que la situación no estaba lo suficientemente mal para poder agrupar y subsanar al mismo tiempo. La agrupación está aún pendiente de hacer.
  8. 2543 DARÍO: Tras las observaciones formuladas por una Administración en el 199.1 que tramitó el Registro después de una compraventa, hicimos un 18.2 para ajustar el lindero con una vereda. Cuando el expediente volvió al Registro, se opusieron dos colindantes. Habría sido muy útil conocer todas las objeciones desde el principio, para no afrontar nuevas incertidumbres después de la subsanación. Es uno de los pocos casos que todavía no hemos conseguido resolver.
  9. 2547 SAMARA: Una finca que tenía una parte en una zona sin cartografiar y que incluía en su perímetro catastral otra parte que, en realidad, correspondía a un colindante. La finca no estaba inscrita a pesar de existir más de dos títulos.
  10. 2548 CAMILO Y PABLO: Dos propietarios discrepaban sobre la pertenencia de una parte de una finca. Después del 18.2, el Registro mantuvo sus reparos para tramitar el 199.1, de modo que el asunto sigue pendiente. Es el segundo caso de esta relación que aún no hemos logrado resolver por la vía registral. Veremos si se cumple mi estadística aproximada: uno de cada diez expedientes se tuerce en la notaría y logramos reconducir cerca de la mitad; en el Registro sucede algo parecido. En mi experiencia, los problemas que aparecen en esta última fase suelen tener más posibilidades de solución, aunque no siempre.
  11. 2593 MARCOS ABOGADO.
  12. 2595 EL ROSCO: Una virguería que aún no ha terminado. La primera fase implicaba catastrar un trozo de terreno con un solo título que circundaba a una vivienda (de ahí lo del rosco). Conseguimos catastrarlo tras luchar con Catastro por un trastero que nos habían dejado fuera (cuando ya estaba antes en Catastro). Actualmente estamos con un expediente de dominio tras el cual agruparemos la vivienda al rosco.
  13. 2618 MATEO: El problema lo planteaba la vereda que lindaba con la finca y estaba invadida. Había que descontar de la finca la parte correspondiente para conseguir dejarla perfecta y, posteriormente, segregar porciones y venderlas. Es lo que tiene el 18.2: trae otras escrituras y más clientes distintos interesados en tus soluciones.
  14. 2737 QUIRÓS: Otra afección a vereda.
  15. 2797 SOFÍA: Una finquita no inmatriculada que necesitaba su propia parcela catastral para acceder al Registro con el segundo título que acabábamos de preparar. De paso, quedaron corregidas otras fincas ya inscritas. El Registro formuló una objeción que, a mi juicio, podía haberse evitado con una lectura más detenida de la escritura.
  16. 2809 POMPEYO: Relacionado con el número 13. Cuando intentamos registrar este expediente, no pudimos culminarlo porque la vereda había cambiado con el otro expediente y ya no era igual. Eso suponía que este IVG no servía. Hubo que hacer uno nuevo y Catastro lo aceptó sin más notificaciones.
  17. 2864 MARIANA: Un triple expediente que terminó bien en la notaría y en Catastro, pero que encontró dificultades en el Registro por la oposición de un colindante. Habíamos advertido de que existía ese riesgo.
  18. 2962 TEO R.: Una finca cuya representación catastral difería mucho de la realidad, con algunas porciones destinadas a dominio público. Se partía de una segregación anterior que presentaba problemas de orientación. Era una operación importante por las actuaciones que debían venir después, algunas de las cuales quizá se formalicen en otra notaría.
  19. 2972 CORBEL: Una declaración de obra y rectificación descriptiva de finca apoyadas en un trabajo muy fino de una arquitecta. Uno de esos casos en los que la documentación técnica llega tan bien preparada que apenas hay que pedir aclaraciones para terminar la escritura.
  20. 3001 LARA B.: Una finca registral que comprende dos parcelas catastrales. Una de ellas todavía figuraba a nombre del anterior titular por un desajuste documental. Pensábamos notificarle, pero aceptó comparecer, darse por notificado y manifestar su falta de oposición, con lo que casi fue un 18.2 exprés.
  21. 3051 JOANI: Otro lío morrocotudo que costó muchísimo trabajo afinar.
  22. 3059 ULETA: Una finca en una zona con una situación catastral muy deficiente. Poco a poco vamos sacando inmuebles a la luz y se produce el efecto llamada. No estaba inmatriculada, a pesar de existir varios títulos, por la falta de coincidencia con Catastro.
  23. 3071 POMPONIA: Una finca registral que forma parte de una parcela catastral y hay que dejar una referencia catastral para nuestra finca y la otra en investigación, puesto que se desconoce su propietario.
  24. 3218 BELÉN: Un vecino arregla su finca y el efecto llamada hace que Belén quiera también arreglar su finca. De haber podido, se hubiera sumado al expediente de su vecino, pero no era posible hacerlo.
  25. 3234 BELÉN M.
  26. 3268 LUCAS G: Otro superexpediente en el que dudamos entre subsanar primero y practicar después las modificaciones físicas o hacerlo todo conjuntamente. Optamos por esta segunda vía y funcionó, aunque surgió una incidencia administrativa similar a la del caso 6. Una colindante especialmente preocupada por las discrepancias catastrales de su finca expresó inicialmente algunas dudas. Al final, su parcela quedó correctamente representada en Catastro, sin coste para ella por nuestra actuación, aunque su título y su inscripción registral siguen sin modificarse.
  27. 3270 C. FLORIDO: Similar al caso 22. Finca en zona sin cartografiar que sacamos a la luz y que dará seguramente lugar a una venta.
  28. 3332 LÍA: Una aportación a gananciales utilizada como primer título sin coincidencia con Catastro. Hubo que subsanar la cartografía para incorporar el suelo que no estaba representado. El problema ahora es encontrar una vía adecuada para el segundo título: con los antecedentes existentes, ni el expediente de dominio ni la liquidación de gananciales terminan de encajarme.
  29. 3362 PATRI.
  30. 3578 POMARES: Otro lío considerable con una carretera cuya representación catastral aparecía desplazada en ambos márgenes y con discrepancias entre colindantes. Decidimos incluir a los propietarios de ambos lados para que el órgano competente pudiera valorar el ajuste en su conjunto. Si rectificábamos solo un margen, era posible obtener un informe desfavorable; al contemplar también el otro lado, la solución prosperó.
  31. 3648 CLARA: Un expediente laborioso, no tanto por su dificultad técnica como por las dudas y los cambios de criterio que fueron surgiendo durante su preparación.
  32. 3873 MANDERA.
  33. 4040 LA LLANURA: Un expediente procedente de una tramitación anterior y de notable complejidad que conseguimos sacar adelante. Tuvimos que repetir el IVG —que siempre comprobamos varias veces— por un cambio en Catastro detectado poco antes de la firma. Queda aún una cuestión descriptiva procedente de títulos anteriores que tendremos que abordar en una escritura posterior, una vez superado el escollo registral.
  34. 4124 PINES: Este no ha salido adelante. La documentación técnica no terminaba de ajustarse a lo necesario para tramitar el expediente, por lo que será preciso replantearlo e iniciar una nueva tramitación para intentar inmatricular la finca. Es el tercer caso problemático que aparece en esta relación.
  35. 4232 CONTEJA: Otro movidón que costó sacar adelante porque hubo que ajustar varias veces el IVG. La principal dificultad fue excluir del conjunto de parcelas afectadas ciertas edificaciones que aparecían como «islas» dentro de otras parcelas catastrales. Es un problema habitual: si incluyes esas islas sin necesidad, aumentan las notificaciones, las posibilidades de oposición y el coste sin que realmente estés modificándolas.
  36. 4236 ALMAYAR: Un exceso de cabida que no se pudo resolver mediante un procedimiento anterior porque la documentación técnica no era adecuada. Aquel intento no prosperó por la vía del 199.2 y ahora tenemos que acudir al expediente de cabida. En esa zona aún pesan ciertas mediciones antiguas poco precisas. ¡Cuántos problemas pueden dejar las mediciones del pasado!
  37. 4317 AMALIA: Un 18.2 exprés que convirtió en una sola parcela las dos catastrales que componían la finca registral. Hubo que explicar con detenimiento el procedimiento a los interesados y a sus técnicos. Es habitual que cueste creer que algunos problemas tienen una solución relativamente sencilla.
  38. 4343 LU: Una segregación mal planteada que generó una precoordinación y que solucionamos por la vía del 18.2. Es una de esas virguerías que ya he explicado con detalle en otra entrada del blog.

 

Así que 38 expedientes y solo uno ha fracasado en la notaría. Mejoro mi propia regla, que me permitía tener 3,8 expedientes con problemas.

En el Registro fracasan otros dos. Es decir, dos de 37, cuando podría llegar a 3,7 con problemas.

Convenceos de que el 18.2 es la solución a vuestros problemas, que son los de la gente.

 

Hasta otra. Un abrazo. @justitonotario





 

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