Viva San Froilán

plegaria del arbol

 

Mi primer San Froilán fue el de 1984. Llevaba viviendo en Lugo desde el mes de junio. Habíamos llegado allí tras concursar mi padre a una de las notarías de la ciudad. Viví también allí el del año siguiente. Tengo pocos recuerdos. Las barracas (atracciones de feria), las casetas del pulpo (en módulos prefabricados mas bien cutres) y poco mas. Eso sí, tengo la sensación de haberlo pasado de miedo.

No volví hasta 2003 y 2004. Entonces el que estaba destinado en Lugo (en Mondoñedo realmente) era yo y allí recuerdo algún encuentro con los compañeros de promoción para comer el pulpo ya en el emplazamiento actual de las casetas (en las cuestas del Parque de Rosalía de Castro y no en uno de sus laterales). A mi abuelo no le gustaba ir a las casetas. Le gustaba ir a tomar el pulpo en San Froilán pero no allí.

Mi último encuentro con el Santo y con el pulpo fue en el año 2017 (tal vez fuera 2015). Hicimos una gran Xuntanza de mi familia por parte de madre. Hubo dos encuentros gastronómicos: uno en las casetas y otro en la bodeguilla del A Nosa Terra. Mi amigo Roberto me gestionó ambas reservas. Fueron unas horas inolvidables precedidas de un largo viaje en furgoneta con parada y fonda en Astorga y larguísimo regreso desde Lugo hasta Cartagena pasando por el Campo de Golf de La Manga para devolver las furgonetas.

Desde entonces siempre deseando ir (como a As San Lucas de Mondoñedo).

Gracias a mi amigo Pascual que es segoviano pero anda por Lugo tengo magníficos reportajes aunque no se vean muy bien las fotos porque formatearlas para el blog no es tarea fácil.

 

 

 

Tras el primer envío, Pascual me completó el reportaje.

 

 

La tercera entrega.

Y otra tanda mas:

 

 

Parece que el tiempo acompañó bastante. Ojalá pudiera ir en 2024.

 


Hasta otra. Un abrazo. Justito El Notario. @justitonotario